lunes, 29 de noviembre de 2010

A LOS 85 AÑOS

Una anciana de 85 años estaba siendo entrevistada con motivo de su cumpleaños. La periodista le preguntó qué consejo daría a las personas de su edad.

"Bueno", dijo la anciana, "A nuestra edad es muy importante no dejar de usar todo nuestro potencial; de lo contrario, éste se marchita. Es muy importante estar con la gente y, siempre que sea posible, ganarse la vida prestando un servicio. Eso es lo que nos mantiene con vida y salud".

"¿Puedo preguntarle qué es lo que hace para ganarse la vida a su edad?", le dice la periodista.

La señora respondió: "Cuido a una anciana que vive en mi barrio", fue su inesperada y deliciosa respuesta.

lunes, 22 de noviembre de 2010

EL GLOBO NEGRO

Un niño negro contemplaba extasiado al vendedor de globos en la feria del pueblo. El pueblo era pequeño y el vendedor había llegado pocos días atrás, por lo tanto no era una persona conocida.
En pocos días la gente se dio cuenta de que era un excelente vendedor ya que usaba una técnica muy singular que lograba captar la atención de niños y grandes. En un momento soltó un globo rojo y toda la gente, especialmente los potenciales, pequeños clientes, miraron como el globo remontaba vuelo hacia el cielo.
Luego soltó un globo azul, después uno verde, después uno amarillo, uno blanco ...
Todos ellos remontaron vuelo al igual que el globo rojo ...

El niño negro, sin embargo, miraba fijamente sin desviar su atención, un globo negro que aún sostenía el vendedor en su mano. Finalmente decidió acercarse y le preguntó al vendedor: Señor, si soltara usted el globo negro. ¿Subiría tan alto como los demás?

El vendedor sonrió comprensivamente al niño, soltó el cordel con que tenía sujeto el globo negro y, mientras éste se elevaba hacia lo alto, le dijo: "LOS GLOBOS NO VUELAN AL CIELO POR EL COLOR QUE TENGAN, SINO POR LO QUE LLEVAN DENTRO".

viernes, 19 de noviembre de 2010

LA HISTORIA DEL BURRO

Un día, el burro de un campesino se cayó en un pozo. El animal lloró fuertemente por horas, mientras el campesino trataba de buscar algo que hacer.

Finalmente, el campesino decidió que el burro ya estaba viejo y el pozo ya estaba seco y necesitaba ser tapado de todas formas; que realmente no valía la pena sacar al burro del pozo.

Invitó a todos sus vecinos para que vinieran a ayudarle. Cada uno agarró una pala y empezaron a tirarle tierra al pozo. El burro se dió cuenta de lo que estaba pasando y lloró horriblemente. Luego, para sorpresa de todos, se aquietó después de unas cuantas paladas de tierra.

El campesino finalmente miró al fondo del pozo y se sorprendió cómo el burro llegó hasta la boca del pozo, pasó por encima del borde y salió trotando.

Entonces uno de los vecinos que estaba mirando con atención lo ocurrido, le dijo al campesino : "La vida va a tirarte tierra, todo tipo de tierra .... el truco para salir del pozo es sacudírsela y usarla para dar un paso hacia arriba. Cada uno de nuestros problemas es un escalón hacia arriba. Podemos salir de los más profundos huecos si no nos damos por vencidos.
Usa la tierra que te echan para salir adelante ", y dicho esto se alejó de aquel lujar ... dejando una gran lección para todos los presentes.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

EL MEJOR GINECÓLOGO

Con un bebé en brazos, una mujer muy asustada llega al consultorio de su ginecólogo y le dice: "Doctor, por favor, ayúdeme, tengo un problema muy serio. Mi bebé aún no cumple un año y ya estoy de nuevo embarazada. No quiero tener hijos en tan poco tiempo, prefiero un espacio mayor entre uno y otro ..."

El médico le preguntó: "Muy bien, entonces ¿Qué quiere que yo haga?".

Ella respondió: "Deseo interrumpir mi embarazo y quiero contar con su ayuda".

El médico se quedó pensando un poco y, después de algún tiempo de silencio, le dijo a la mujer: "Creo que tengo un método mejor para solucionar el problema y es menos peligroso para usted".

La mujer sonrió, pensando que el médico aceptaría ayudarla.

Él siguió hablando: "Vea bien, señora, para no tener que estar con dos bebés a la vez en tan corto espacio de tiempo, vamos a matar a este niño que está en sus brazos. Así usted podrá descansar para tener el otro, tendrá un periodo de descanso hasta que el otro niño nazca. Si vamos a matar, no hay diferencia entre uno y otro de los niños. Y hasta es más fácil sacrificar éste que usted tiene entre sus brazos, puesto que usted no correrá ningún riesgo".

La mujer se asustó y dijo: "¡No, doctor! ¡Qué horror! ¡Matar a un niño es un crimen!".

"También pienso lo mismo, señora, pero me pareció usted tan convencida de eso, que por un momento pensé en ayudarla".

El médico sonrió y, después de algunas consideraciones, vio que su lección surtía efecto.
Convenció a la madre que no hay la menor diferencia entre matar un niño que ya nació y matar a uno que está por nacer, y que está vivo en el seno materno.

¡El crimen es exactamente el mismo!

martes, 16 de noviembre de 2010

APRENDIENDO A VER

Cuentan que en la carpintería hubo una extraña asamblea. Fue una reunión de herramientas para arreglar diferencias.
El martillo ejerció la presidencia, pero la asamblea le notificó que tenía que renunciar. Se pasaba el tiempo haciendo ruidos. Él aceptó la culpa, pero pidió que fuera expulsado el tornillo, argumentando que había que darle demasiadas vueltas para que sirviera.
El tornillo aceptó el ataque pero exigió la expulsión de la lija.
Señaló que era áspera en su trato y tenía fricciones con los demás.
Y la lija estuvo de acuerdo pero exigió que fuera expulsado el metro que siempre se la pasaba midiendo a los demás como si fuera el único perfecto.

En eso entró el carpintero, se puso su delantal e inició la tarea.Utilizó el martillo, la lija, el metro y el tornillo.
Finalmente, la tosca madera se convirtió en un hermoso mueble.

Cuando la carpintería quedó nuevamente sola, la asamblea reanudó la deliberación.
Fue entonces cuando el serrucho dijo: "Señores, ha quedado demostrado que tenemos defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades.Eso nos hace valiosos. Así que no pensemos en nuestras fallas y concentrémonos en la utilidad de nuestros méritos".

La asamblea pudo ver entonces que el martillo es fuerte, el tornillo une, la lija pule asperezas, el metro es preciso. Se vieron como un equipo capaz de producir muebles de calidad. Esta nueva mirada los hizo sentir orgullosos de sus fortalezas y de trabajar juntos.

Enrique Mariscal

viernes, 12 de noviembre de 2010

NICK, un ejemplo de vida



Nació en Melbourne, Australia (4 de diciembre de 1982), con una agenesia consistente en una tri - amelia que se caracteriza por la carencia de tres de sus extremidades, le faltan ambos brazos a nivel de los hombros y extremidad inferior derecha, y con una meromelia de la extremidad inferior izquierda, tiene un pequeño pie con dos dedos protuberando de su muslo izquierdo. Al principio sus padres se sintieron desolados, pero Nick había nacido sano.

Su vida estuvo llena de dificultades. Una de ellas fue no poder acudir a una escuela normal pese a no tener discapacidades mentales, pero Nick fue uno de los primeros estudiantes discapacitados en migrar a una escuela normal. Aprendió a escribir usando los dos dedos en su “pie” izquierdo, y utiliza un aparato que se introduce en su dedo más grande para sostener cosas. Aprendió a usar la computadora y a teclear con el método “heel and toe”(demostrado en sus charlas). También puede lanzar bolas de tenis y contestar el teléfono.
Sufrió acoso en el colegio, que le afectó muy negativamente y, con ocho años, comenzó a plantearse el suicidio. Después de rogar por unos brazos y unas piernas, Nick comenzó a observar que sus logros eran la inspiración de muchos, y comenzó a agradecer que estaba vivo.

Con diecisiete años comenzó a dar charlas a su grupo de oración y comenzó una organización sin ánimo de lucro.






Nick Vujicic es un orador motivacional y director de "Life Without Limbs", una organización para personas con discapacidad física. Se graduó a los 21 años, especializándose en Contabilidad y Planificación Financiera.

Actualmente tiene 27 años y viaja por todo el mundo dando un mensaje de esperanza.


miércoles, 10 de noviembre de 2010

EL ECO

Un hijo y su padre estaban caminando en las montañas. De repente, el hijo se cayó, se lastimó y gritó: "AAAhhhhhhhhhhhhhhh !!!".

Para su sorpresa, oyó una voz repitiendo en algún lugar en la montaña: "AAAhhhhhhhhhhhhhhh !!!".

Con curiosidad, el niño gritó: "¿Quién eres tú?". Recibió de respuesta: "¿Quién eres tú?" .

Enojado con la respuesta, gritó: "¡Cobarde!". Recibió de respuesta: "¡Cobarde!".

Miró a su padre y le preguntó: "¿Qué sucede?"
El padre sonrió y dijo: "Hijo mío, presta atención". Y entonces el padre gritó a la montaña: "¡Te admiro!". La voz respondió: "¡Te admiro!".

De nuevo el hombre gritó: "¡Eres un campeón!". La voz respondió: "¡Eres un campeón!".
El niño estaba asombrado, pero no entendía.

Luego el padre explicó: "La gente lo llama ECO, pero en realidad es la VIDA .
Te devuelve todo lo que dices o haces. Nuestra vida es simplemente reflejo de nuestras acciones.
Si deseas más amor en el mundo, crea más amor a tu alrededor ...
Si deseas más competitividad en tu grupo, ejercita tu competencia ...
Esta relación se aplica a todos los aspectos de la vida.
La vida te dará de regreso exactamente aquello que tú le has dado".

"Tu vida no es una coincidencia ... Es un reflejo de ti mismo. Alguien dijo: "Si no te gusta lo que recibes de vuelta, revisa lo que estás dando".

martes, 9 de noviembre de 2010

¿DÓNDE ESCONDIERON LA FELICIDAD?

En cierta ocasión se reunieron todos los dioses y decidieron crear al hombre y la mujer; planearon hacerlo a su imagen y semejanza, entonces uno de ellos dijo:
-"Esperen, si los vamos a hacer a nuestra imagen y semejanza, van a tener un cuerpo igual al nuestro, fuerza e inteligencia igual a la nuestra, debemos pensar en algo que los diferencie de nosotros, de no ser asi, estaremos creando nuevos dioses". "Debemos quitarles algo, pero, ¿Qué les quitamos?".

Después de mucho pensar uno de ellos dijo: -"¡Ya se! Vamos a quitarles la FELICIDAD, pero el problema va a ser donde esconderla para que no la encuentren jamás".

Propuso el primero:
-"Vamos a esconderla en la cima del monte mas alto del mundo; a lo que inmediatamente repuso otro:
-"¡No!, recuerda que les dimos fuerza, alguna vez alguien puede subir y encontrarla, y si la encuentra uno, ya todos sabrán donde está".

Luego propuso otro:
-"Entonces vamos a esconderla en el fondo del mar", y otro contestó:
-"¡No!, recuerda que les dimos curiosidad, alguna vez alguien construira una máquina por la que pueda entrar y bajar y entonces la encontrará".

Uno más dijo:
-"Escondámosla en un planeta lejano a la Tierra".

Y le dijeron:
-"¡No!, recuerda que les dimos inteligencia, y un día alguien va construir una nave en la que pueda viajar a otros planetas y la va a descubrir, y entonces todos tendrán felicidad y serán iguales a nosotros".

El último de ellos, era un Dios que había permanecido en silencio escuchando atentamente cada una de las propuestas de los demas dioses, analizó en silencio cada una de ellas y entonces rompió el silencio y dijo:
-"Creo saber a donde ponerla para que realmente nunca la encuentren", todos voltearon asombrados y preguntaron al unisono: "¿Dónde?".
-"La esconderemos dentro de ellos mismos, estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontrarán".

Todos estuvieron de acuerdo, y desde entonces ha sido así, el hombre se pasa la vida buscando la felicidad sin saber que la trae consigo.

jueves, 4 de noviembre de 2010

LAS RANITAS EN LA NATA

Había una vez dos ranas que cayeron en un recipiente de nata. Inmediatamente se dieron cuenta de que se hundían. Era imposible nadar o flotar demasiado tiempo en esa masa espesa como arenas movedizas. Al principio, las dos ranas patalearon en la nata para llegar al borde del recipiente. Pero era inútil; sólo conseguían chapotear en el mismo lugar y hundirse.

Sentían que cada vez era mas difícil salir a la superficie y respirar, una de ellas dijo en voz alta: "No puedo más. Es imposible salir de aqui. En esta materia no se puede nadar. Ya que voy a morir, no veo por qué prolongar este sufrimiento. No entiendo qué sentido tiene morir agotada por un esfuerzo estéril". Dicho esto, dejó de patalear y se hundió con rapidez siendo literalmente tragada por el espeso liquido blanco.

La otra rana, más persistente o quizá más tozuda se dijo: "¡No hay manera! Nada se puede hacer para avanzar en esta cosa. Sin embargo, aunque se acerque la muerte, prefiero luchar hasta mi último aliento. No quiero morir ni un segundo antes de que llegue mi hora".

Siguió pataleando y chapoteando siempre en el mismo lugar sin avanzar ni un centímetro, durante horas y horas. Y de pronto, de tanto patalear y batir las ancas, agitar y patalear, la nata se convirtió en mantequilla. Sorprendida, la rana dio un salto y, patinando, llegó hasta el borde del recipiente. Desde allí, pudo regresar a casa croando alegremente.

Jorge Bucay

martes, 2 de noviembre de 2010

LAS COSAS NO SON SIEMPRE LO QUE PARECEN

Dos ángeles que estaban de viaje se detuvieron para pasar la noche en la casa de una familia adinerada. La familia era ruda y le negó a los ángeles quedarse en el cuarto de huéspedes de la mansión, en cambio les dieron un espacio pequeño en el sótano frío.
Cuando ellos hicieron su cama en el suelo duro, el ángel más viejo vio un agujero en la pared y lo reparó.

La noche siguiente el par de ángeles fue a descansar en la casa de un pobre granjero muy hospitalario y su esposa.
Después de compartir la humilde comida, la pareja de granjeros le cedió su cuarto a los ángeles para que pudieran descansar cómodamente.

Cuando el sol surgió a la mañana siguiente los ángeles encontraron al granjero y su esposa llorando. Su vaca, cuya leche había sido su único ingreso, yacía muerta en el campo. El ángel más joven se asombró y le preguntó al más viejo cómo había podido permitir que eso ocurriese.
- "El primer hombre tenía todo, y aún así tú lo ayudaste. La segunda familia tenía muy poco y estaba dispuesta a compartir todo ¡Y tú permitiste que la vaca se les muriese!".

- "Las cosas no son siempre lo que parecen" -Contestó el más viejo- "Cuando nosotros nos quedamos en el sótano de la mansión, noté por el agujero de la pared que había muchos sacos de oro en la habitación contigua. Como el dueño estaba obsesionado con su avaricia y no era capaz de compartir su fortuna, yo sellé la pared para que nunca más pueda encontrarlos … Y anoche, cuando nos fuimos a dormir a la cama de los granjeros, vino el ángel de la muerte para llevarse a su esposa y yo, a cambio, le di la vaca".