martes, 11 de enero de 2011

CORAZÓN DE CEBOLLA

Había una vez un huerto lleno de hortalizas, árboles frutales y toda clase de plantas. Como todos los huertos, tenía mucha frescura y agrado. Por eso daba gusto sentarse a la sombra de cualquier árbol a contemplar todo aquel verdor y a escuchar el canto de los pájaros.

Pero de pronto, un buen día empezaron a nacer unas cebollas especiales. Cada una tenía un color diferente: rojo, amarillo, naranja, morado... El caso es que los colores eran irisados, deslumbradores, centelleantes, como el color de una sonrisa o el color de un bonito recuerdo.

Después de sesudas investigaciones sobre la causa de aquel misterioso resplandor, resultó que cada cebolla tenía dentro, en el mismo corazón, porque también las cebollas tienen su propio corazón, un piedra preciosa. Esta tenía un topacio, la otra una aguamarina, aquella un lapislázuli, la de más allá una esmeralda ... ¡Una verdadera maravilla!

Pero, por una incomprensible razón, se empezó a decir que aquello era peligroso, intolerante, inadecuado y hasta vergonzoso. Total, que las bellísimas cebollas tuvieron que empezar a esconder su piedra preciosa e íntima con capas y más capas, cada vez más oscuras y feas, para disimular cómo eran por dentro. Hasta que empezaron a convertirse en unas cebollas de lo más vulgar.

Pasó entonces por allí un sabio, que gustaba sentarse a la sombra del huerto y sabía tanto que entendía el lenguaje de las cebollas, y empezó a preguntarles una por una:

- "¿Por qué no eres como eres por dentro?"

Y ellas le iban respondiendo:

- "Me obligaron a ser así... me fueron poniendo capas... incluso yo me puse algunas para que no me dijeran nada."

Algunas cebollas tenían hasta diez capas, y ya ni se acordaban de por qué se pusieron las primeras capas. Y al final el sabio se echó a llorar. Y cuando la gente lo vio llorando, pensó que llorar ante las cebollas era propio de personas muy inteligentes. Por eso todo el mundo sigue llorando cuando una cebolla nos abre su corazón. Y así será hasta el fin del mundo

3 comentarios:

  1. hola amiga,primero quiero agradecerte que me hayas visita y me sigas en el nuevo rinconcito,te he agregado alli en mi lista de blogs amigos.

    con respecto al texto de hoy ahora comprendo por que lloro como magdalena cuando pelo cebollas jajajajja y con lo buena que son para la salud,claro es debido a que dentro llevan un gran corazon.

    te dejo un fuerte abrazo y que tengas un bonito dia!!!!!!!

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  2. Bien por las cebollas, hacen llorar y nos dan un fabuloso sabor en las comidas.Gracis por venir a mi blog a comentar, me he emocionado, yo no `puedo llegar a todos.
    Recibe un beso de ternura
    Sor.Cecilia

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  3. Hola, está muy lindo tu blog.
    Y me gusta mucho lo que escribís
    Yo no escribo mucho, ni tan bien, pero capaz te interese pasar por mi blog (:
    Un beso

    intheskywithdiaamonds.blogspot.com

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