lunes, 23 de mayo de 2011

PEQUEÑOS GRANDES OBSEQUIOS

Cuentan que una vez un hombre caminaba por la playa en una noche de luna llena y hundido en sus pensamientos repetía para si mismo: “Si tuviera una casa grande, sería feliz”. “Si tuviera un excelente trabajo, sería feliz”. “Si tuviera muchas joyas, sería feliz”. “Si tuviera una hacienda con mucho ganado sería feliz".

En ese momento tropezó con una bolsita llena de piedras a las que no dio mayor importancia y empezó a tirar una por una al mar cada vez que decía: “Sería feliz si tuviera …” .

Así lo hizo hasta que quedaba una piedrita en la bolsa, la cual decidió guardar, solo por un pálpito. Al llegar a su casa se dio cuenta de que aquella piedrita era un diamante muy valioso y de todas las cosas que podía haber hecho si no las hubiese tirado al mar.

4 comentarios:

  1. Cada uno de nuestros días es un diamante precioso, valioso e irremplazable. Depende de ti aprovecharlo o lanzarlo al mar del olvido para nunca más poder recuperarlo...

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  2. Hola Rosas, qué historia tan linda!!! y tienes razón en tu comentario, los días si que son diamantes irrecuperables, así son de valiosos que no nos damos cuenta y creemos que el después es lo importante y nos olvidamos que cada instante y que cada cosa por más pequeña que sea nos da qué pensar para vivir plenamente la vida. Hermosa historia!! Gracias!!!!

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  3. Bonito relato para reflexionar seriamente lo que hacemos y como aprovechamos el día a día de nuestra vida.

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  4. A mi me hizo pensar en este momento,y en el pasado .Ningun momento es totalmente perfecto,pero las personas que amamos son las que hacen que la vida ,este llena de tesoros irremplazables .

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