miércoles, 24 de agosto de 2011

Una novia le dice a su novio ...

¿Me Quieres?
Y él contestó que NO.

¿Piensas que soy linda?
Y él contestó que NO.

¿Me tienes en tu corazón?
Y él contestó que NO.

¿Si me fuera llorarías por mí?
Y también contestó que NO.

Ella, triste se dio media vuelta para irse y él la agarró del brazo y le dijo:

No te quiero, TE AMO.
No pienso que seas linda, PIENSO QUE ERES HERMOSA.
No estas en mi corazón, ERES MI CORAZÓN.
No lloraría por ti, MORIRÍA POR TI.

jueves, 18 de agosto de 2011

JUEGO DE NOVIOS

Daniel y Jazmín están sentados en un parque un día:

Daniel: Supongo que somos las sobras de este mundo.

Jazmín: Creo que sí, todas mis amigas tienen novio y nosotros somos los únicos en este mundo sin una persona especial en nuestras vidas.

Daniel: Y entonces ¿Qué haremos?

Jazmin: ¡Ya sé! Hay que jugar un juego.

Daniel: ¿Qué juego?

Jazmín: Yo seré tu novia por 30 días y tú serás mi novio.

Daniel: Si, y aparte no tengo nada que hacer en estos días.

Día 1 ... Los dos vieron su primera película de amor junto.

Día 4 ... Fueron a la playa y tuvieron un tiempo solos.

Día 12 ... Daniel invitó a Jazmín al circo y entraron a la casa de terror... Jazmín se asustó y agarró la mano de Daniel pero al mismo tiempo agarró la mano de alguien más y los dos rieron.

Día 15 ... Fueron con un adivino y le preguntaron consejos de su futuro y el adivino dijo "Tesoros míos, no mal gasten el tiempo que tienen juntos... pasen el resto de su tiempo juntos felices", y después lágrimas empezaron a salir de los ojos del adivino.

Día 20 ... Jazmín invitó a Daniel a ver una estrella fugaz... Jazmín deseó algo en voz baja para que Daniel no la escuchara.

Día 28 ... Fueron a un lugar en autobús y como se estaba moviendo bruscamente el autobús se dieron su primer beso por accidente.

Día 29 11:37 pm ... Daniel y Jazmín se sentaron en el mismo parque donde decidieron jugar siendo novios.

Daniel: Estoy cansado... ¿Quieres algo de tomar? Voy a ir a la tienda que está aquí abajo.

Jazmín: Jugo de manzana, por favor...

20 min. Después ... Un desconocido se acercó a Jazmín.

Desconocido: ¿Conoces a Daniel?

Jazmín: Si ... ¿Por qué?

Desconocido: Es que un conductor emborrachado lo atropelló y está en una situación muy crítica en el hospital.

11:57 pm. El doctor sale del cuarto de emergencias y le enseña a Jazmín un jugo de manzana y una carta.

Doctor: Lo encontramos en su bolsillo.

Jazmín lee la carta y dice: "Estos últimos días me he dado cuenta que eres una chica muy bonita y creo que me estoy enamorando de ti y antes de que el juego termine te quiero pedir que seas mi novia para siempre... Te amo Jazmín ... "

Jazmín desgarra el papel y grita: 'No te puedes morir Daniel...yo te amo...recuerdas cuando vimos la estrella fugaz yo desee que este juego nunca acabara. Por favor no me dejes.... ¡¡yo te amo!! ...no me puedes hacer esto.

Y de repente el reloj da las 12 ... Y el cuerpo de Daniel deja de funcionar...

Y era el día 30 ...

lunes, 15 de agosto de 2011

DONANDO SANGRE

Hace muchos años, cuando trabajaba como voluntario en un hospital de Stanford, conocí a una niña llamada Liz quien sufría de una extraña enfermedad.

Su única oportunidad de recuperarse aparentemente era una transfusión de sangre de su hermano de 5 años, quien había sobrevivido milagrosamente a la misma enfermedad y había desarrollado anticuerpos necesarios para combatir la enfermedad.

El doctor explicó la situación al hermano de la niña, y le preguntó si estaría dispuesto a dar su sangre a su hermana. Yo lo vi dudar por solo un momento antes de tomar un gran suspiro y decir: Si, lo haré, si eso salva a Liz.

Mientras la transfusión continuaba, el estaba acostado en una cama al lado de la de su hermana, y sonriente mientras nosotros lo asistíamos a el y a su hermana, viendo retornar el color a las mejillas
de la niña.

Entonces la cara del niño se puso pálida y su sonrisa desapareció. El miro al doctor y le preguntó con voz temblorosa. ¿A qué hora empezaré a morirme? Siendo solo un niño, no había comprendido al doctor; el pensaba que le daría toda su sangre a su hermana. Y aún así se la daba ...

viernes, 12 de agosto de 2011

EL BILLETE DE 50 €

Pablo, con el rostro abatido de pesar, se reune con su amiga Laura en un bar a tomar un café. Deprimido, descargó en ella sus angustias … ¡Que el trabajo, que el dinero, que la relación con su pareja, que su vocación!…Todo parecía estar mal en su vida.

Laura introdujo la mano en su bolso, sacó un billete de 50 € y le dijo:

-"¿Quieres este billete?"

Pablo, un poco confundido al principio, le contestó:

-"Claro, Laura…son 50 Euros, ¿Quién no los querría?"

Entonces Laura tomó el billete en uno de sus puños y lo arrugó hasta hacerlo una pequeña bola. Mostrando la estrujada pelotita a Pablo, volvió a preguntarle:

-"Y ahora, ¿Lo quieres también?"

-"Laura, no sé qué pretendes con esto, pero siguen siendo 50 € ".

-"Claro que lo cogeré si me lo das. Laura desdobló el arrugado billete, lo tiró al suelo y lo restregó con el pie, levantándolo luego sucio y marcado".

-"¿Lo sigues queriendo?"

-"Mira, Laura, sigo sin entender a donde vas, pero es un billete de 50 €, y mientras no lo rompas, conserva su valor"

-"Pablo, debes saber que aunque a veces algo no salga como quieres, aunque la vida te arrugue o pisotee, sigues siendo tan valioso como siempre lo has sido … Lo que debes preguntarte es cuánto vales en realidad y no lo golpeado que puedas estar en un momento determinado".

Pablo se quedó mirando a Laura sin atinar con palabra alguna, mientras el impacto del mensaje penetraba profundamente en su cerebro.

Laura puso el arrugado billete a su lado en la mesa y con una sonrisa cómplice agregó:

-"Toma, guárdalo, para que te acuerdes de esto cuando te sientas mal … pero me debes un billete nuevo de 50 € para poderlo usar con el próximo amigo que lo necesite".

Le dio un beso en la mejilla y se alejó hacia la puerta. Pablo volvió a mirar el billete, sonrió, lo guardó y con una renovada energía llamó al camarero para pagar la cuenta.

miércoles, 10 de agosto de 2011

LA HISTORIA DE KYLE

Un día, cuando era estudiante de secundaria, vi a un compañero de mí clase caminando de regreso a su casa. Se llamaba Kyle. Iba cargando todos sus libros y pensé: "¿Por qué se estará llevando a su casa todos los libros el viernes? ¡Debe ser un "nerd"!.

Yo ya tenia planes para todo el fin de semana: Fiestas y un partido de fútbol con mis amigos el sábado por la tarde, así que me encogí de hombros y seguí mi camino.

Mientras caminaba, vi a un montón de chicos corriendo hacia él, cuando lo alcanzaron, le tiraron todos sus libros y le hicieron una zancadilla que lo tiró al suelo. Vi que sus anteojos volaron y cayeron en el pasto como a tres metros de él. Miró hacia arriba y pude ver una tremenda tristeza en sus ojos. Mi corazón se estremeció, así que corrí hacia él mientras gateaba buscando sus anteojos.

Ví lágrimas en sus ojos. Le acerqué a sus manos sus anteojos y le dije, "¡Esos chicos son unos tarados, no deberían hacer esto!". Me miró y me dijo: "¡Hola, gracias!" Había una gran sonrisa en su cara; una de esas sonrisas que mostraban verdadera gratitud. Lo ayudé con sus libros. Vivía cerca de mi casa. Le pregunté por que no lo había visto antes y me contó que se acababa de cambiar de una escuela privada. Yo nunca había conocido a alguien que fuera a una escuela privada.

Caminamos hasta casa. Lo ayudé con sus libros; parecía un buen chico. Le pregunté si quería jugar al fútbol el sábado, conmigo y mis amigos, y aceptó.

Estuvimos juntos todo el fin de semana. Mientras más conocía a Kyle, mejor nos caía, tanto a mí como a mis amigos. Llegó el lunes por la mañana y ahí estaba Kyle con aquella enorme pila de libros de nuevo. Me paré y le dije: "Hola, vas a sacar buenos músculos si cargas todos esos libros todos los días". Se rió y me dio la mitad para que le ayudara. Durante los siguientes cuatro años, Kyle y yo nos convertimos en los mejores amigos.

Cuando ya estábamos por terminar la secundaria, Kyle decidió ir a la Universidad de Georgetown y yo iría a la de Duke. Sabía que siempre seríamos amigos, que la distancia no sería un problema. Él estudiaría medicina y yo administración, con una beca de fútbol. Kyle fue el orador de nuestra generación. Yo lo cargaba todo el tiempo diciendo que era un "nerd".

Llegó el gran día de la Graduación. Él preparó el discurso.

Yo estaba feliz de no ser el que tenía que hablar. Kyle se veía realmente bien. Era uno de esas personas que realmente se había encontrado a sí mismo durante la secundaria, había mejorado en todos los aspectos y se veía bien con sus anteojos. ¡Tenia más citas con chicas que yo y todas lo adoraban! ¡Caramba! Algunas veces hasta me sentía celoso... Hoy era uno de esos días.

Pude ver que él estaba nervioso por el discurso, así que, le di una palmadita en la espalda y le dije: "Vas a ver que estarás genial, amigo". Me miró con una de esas miradas (realmente de agradecimiento) y me sonrió.

"Gracias" me dijo.

Limpió su garganta y comenzó su discurso: "La Graduación es un buen momento para dar gracias a todos aquellos que nos han ayudado a través de estos años difíciles: tus padres, tus maestros, tus hermanos, quizá algún entrenador... pero principalmente a tus AMIGOS. Yo estoy aquí para decirles a ustedes, que ser amigo de alguien es el mejor regalo que podemos dar y recibir, y a propósito, les voy a contar una historia.

Yo miraba a mi amigo incrédulo, cuando comenzó a contar la historia del primer día que nos conocimos.

Aquel fin de semana él tenía planeado suicidarse. Habló de cómo limpió su armario y por qué llevaba todos sus libros con él: Para que su madre no tuviera que ir después a recogerlos a la escuela.

Me miraba fijamente y me sonreía. “Afortunadamente fui salvado. Mi amigo me salvó de hacer algo irremediable”. Yo escuchaba con asombro como este apuesto y popular chico contaba a todos ese momento de debilidad. Sus padres también me miraban y me sonreían con esa misma sonrisa de gratitud.

En ese momento me di cuenta de lo profundo de sus palabras: “Nunca subestimes el poder de tus acciones: con un pequeño gesto, puedes cambiar la vida de otra persona, para bien o para mal. Dios nos pone a cada uno frente a la vida de otros para impactarlos de alguna manera”.

miércoles, 3 de agosto de 2011

TOMA SU MANO

Un hombre de más de treinta años de casado con su novia de la infancia dijo: "Todavía me gusta tomar la mano de mi esposa".

A continuación, sin embargo, admitió que la motivación era distinta a cuando era una adolescente."Cuando éramos jóvenes", reflexionó, "Sentía una descarga eléctrica cuando tocaba su mano. Ahora mi vida parece cargada de demasiada electricidad y siento paz cuando tomo su mano".

El tomarse de las manos puede significar mucho más que "Te amo". A veces puede significar: "Te necesito", "Me importas" o solo "Aquí estoy".

lunes, 1 de agosto de 2011

MI PEQUEÑA COLEGIALA

Yo lo sabía. Lo sabía desde aquella mañana que lo vi.

Él estaba con sus amigos y sus notas.Cuando se quitó el casco,delante de aquel pub ... lo vi y ... ¡Dios! lo que sentí.

Sus ojos tan azules como el cielo,y transparentes como el mar,su tez curtida y morena, su pelo negro más oscuro que la noche.

Un anillo colgaba alegremente de su oreja,y supe entonces que me iba a costar no amarlo, y me iba a costar olvidarlo.

Él se volvió cuando uno de sus amigos,gritó su nombre ¡Bendito nombre! ...Benditas letras que lo componían, lo que significaba, sabía que, por la noche mi última palabra sería para él.

En muy pocos días mis libros y mis cuadernos, se llenaron con su nombre y mi corazón,de sueños y fantasía.

Cada tarde salía de clase,iba al parque donde sabía que él estaría,y lo observaba desde una esquina.

Temerosa de que me viera vestida de colegiala,y me tomara como una niña. La niña que soy pero con el corazón, capaz de todo el amor del mundo.
Y cuando se reía ¡Dios lo que sentía!.Creía morirme, echaba ligeramente la cabeza hacia atrás, adquiriendo el gesto revoltoso de un niño.

Un día sentada en el parque, él estaba sentado frente a sus amigos. Dio la última calada a su cigarro, arrancó la moto y se marchó.

Yo lo seguí con la mirada cuando de pronto apareció un auto de color rojo vivo; salió de la calle prohibida.

Yo grité entonces... Aquel horrible ruido de cristales rotos.

Salí corriendo hacia él, las lágrimas me nublaban la vista, tenía medio cuerpo debajo del coche, estaba boca abajo, con la cabeza ladeada y un brazo destrozado.
El conductor salió del coche,diciendo una y otra vez que lo sentía, me agaché y puse su cabeza en mis rodillas, le quedaba un soplo de vida.

¡Me miró!... Sus ojos reflejaban tranquilidad aunque su rostro se crispaba de dolor y del borde de sus labios un poquito de sangre desaparecía en su camisa.

Sólo dijo una frase: "TÚ, MI PEQUEÑA COLEGIALA" y dejó de existir.

... Estaba destrozada para llorar, le cerré sus ojos azules para siempre, cuando me di la vuelta vi a sus amigos alrededor, quietos, viendo el cuerpo sin vida.

Comencé a caminar torpe y lentamente,y como un susurro oí: "ES LA CHICA DE LA QUE ESTABA ENAMORADO".

Eché a correr y cuando creía que mis entrañas iban a explotar hasta donde él estaba. Supe que era yo su pequeña colegiala, la que había oído el grito de su corazón.