jueves, 1 de diciembre de 2011

JOSÉ FELICIANO

Puertorriqueño de nacimiento, pero con un corazón internacional, José Feliciano, es símbolo de superación y determinación. De origen humilde, mientras crecía en una pequeña casita de un barrio montañoso en Lares, Puerto Rico, nunca pensó que un día se convertiría en uno de los artistas más trascendentales de la música latina.

Forma parte de una familia de 10 hermanos. Nació el 10 de septiembre de 1954, pero con un problema de ceguera a causa de una enfermedad llamada glaucoma congénito. Sin embargo, aún padeciendo de esta limitación, desde los 3 años comenzó a mostrar sus dotes y a despertar un gran amor a la música, gracias a su tío que fue su primer maestro. Su familia decidió mudarse de su querida tierra al popular barrio latino Spanish Harlem en Nueva York, en busca de un mejor futuro y es allí donde inicia su relación directa tanto con las melodías como con los instrumentos.

Este virtuoso de la música comenzó tocando el acordeón a temprana edad para luego desarrollarse rápidamente en la guitarra, la cual lo acompañaría el resto de su vida. Su primera presentación se llevó a cabo en un teatro en el Bronx a los 9 años, y a partir de ahí continuaría afinando su gusto por este instrumento y descubriendo sus talentos como cantautor y compositor.

Durante su adolescencia, el artista se vio forzado a abandonar la escuela y comenzar a contribuir financieramente en su hogar, cuando su padre perdió su trabajo. En aquel momento optó por cantar en cafés en la ciudad de Nueva York en donde como pago recibía donaciones de parte de su audiencia. Pero no pasaría mucho tiempo antes de que su gran talento fuese descubierto por una importante disquera, la cual lo contrataría y produciría su primer sencillo. De ahí surgieron presentaciones y proyectos claves que dieron paso a construir su carrera dentro de la música y a continuar creciendo a paso agigantado viajando por el mundo entero para compartir su destrezas.

En 1970 lanzó el álbum Feliz Navidad, el cual hasta este momento permanece siendo su grabación más conocida nacional e internacionalmente, y se transformaría con el pasar del tiempo en un himno de la época navideña para millones de hogares.

Considerado como uno de los artistas más polifacético y completos, Feliciano no es sólo capaz de entonar hermosas melodías, escribir inspiradoras letras y producir mágicas tonalidades, sino que también domina muchos instrumentos como el bajo, la batería, la percusión, el piano, etc … y por supuesto, la guitarra. Por este último se le ha catalogado como "El más grande guitarrista viviente".

Aún en contra de los obstáculos que se le han presentado a través de su camino, y sus propias y evidentes limitaciones físicas, José Feliciano nunca ha permitido que sus dificultades intervengan con su carrera, asumiendo una actitud positiva y luchadora ante la adversidad.

http://m.aollatino.com/blog/iconos/icono/jose-feliciano/bio/?icid=icono_art_bio


3 comentarios:

  1. Admiro a José Feliciano por su espíritu de superación.......muchas personas así hacen falta en el mundo.

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  2. Totamente de a cuerdo con Charo, un abrazo

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  3. Pues suscribo lo de Charo también, además canta e maravilla y es una de esas canciones que te llegan al alma!!! Besitos Rosas!!!

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