viernes, 27 de enero de 2012

CHRISTIAN, el león‏

En 1969, Anthony Bourke and John Rendall, -dos australianos que vivían en Londres- compraron un cachorro de león en el departamento de animales exóticos de Harrods. Procedía del zoo de Ilfracombre, donde una pareja de leones había tenido cachorros.
Christian, como llamaron al león, demostró ser un animal muy inteligente y cariñoso, tanto con las personas como con otros animales.

Un párroco local les permitió ejercitar al pequeño en las tierras de la iglesia. Pero se hizo demasiado grande en corto tiempo como para seguir la crianza en ese lugar.
Al cabo de un año había crecido tanto que era imposible que siguiera viviendo en aquel piso londinense.

Entonces, Bourke y Randall decidieron que lo mejor que podían hacer es llevarlo a África para que se criase en libertad. Por ello se pusieron en contacto con Bill Travers, el actor que protagonizó la película “Nacida libre”, una película que contaba la historia real de cómo Joy y George Adamson criaron en su hogar Nairobi a unos cachorros de leones.
Travers se puso en contacto con George Adamson quien ayudó a organizar el traslado de Christian a África. Para financiar el proyecto se grabó un documental contando la historia del cachorro de león: “Christian, the lion”.

Casi un año después, Bourke y Randall viajaron a África para reencontrarse con Christian, pero los expertos locales lesdijeron que él era ahora el jefe en su propia tierra y como tal era completamente salvaje y no los recordaría.

Intrépidamente, ellos fueron de todos modos ... y la reacción de ambos, tanto ser humano y animal; ante el reencuentro con su amigo fue algo indescriptible en palabras...

martes, 24 de enero de 2012

ÁNGELES EN EL CALLEJON

Diane, una joven estudiante cristiana de la universidad, estaba en casa por el verano. Fue a visitar algunos amigos en la noche y por quedarse platicando se le hizo muy tarde, más de lo que había planeado y tuvo que caminar sola a su casa. No tenía miedo porque vivía en una ciudad pequeña y vivía sólo a unas cuantas cuadras del lugar.

Mientras caminaba a su casa, pidió a Dios que la mantuviera salvada de cualquier mal o peligro. Cuando llegó al callejón que le servía como atajo para llegar más pronto a su casa decidió tomarlo. Sin embargo cuando iba a la mitad, notó a un hombre parado al final del callejón y se veía como que estaba esperando por ella

Diane se puso nerviosa y empezó a rezar a Dios por protección. Al instante un sentimiento de tranquilidad y seguridad la envolvió, sintió como si alguien estuviera caminando con ella; llegó al final del callejón y camino justo enfrente del hombre pero no pasó nada y llegó bien a su casa.

Al día siguiente, leyó en el periódico que una chica había sido violada en aquel mismo callejón unos 20 minutos después de que ella pasara por allí.

Sintiéndose muy mal por esa tragedia y pensando que pudo haberle pasado a ella, comenzó a llorar dando Gracias a Dios por haberla cuidado y le rogó que ayudara a la otra joven.

Decidió ir a la estación de policía, pensó que podría reconocer al hombre y les dijo su historia.

El policía le preguntó si estaría dispuesta a identificar al hombre que vio la noche anterior en el callejón, ella accedió y sin dudar reconoció al hombre en cuestión. Cuando el hombre supo que había sido identificado, se rindió y confesó

El policía agradeció a Diane por su valentía y le preguntó si había algo que pudieran hacer por ella y ella le pidió que le preguntaran al hombre por qué no la atacó a ella cuando pasó por el mismo callejón.

Cuando el policía le preguntó al hombre el contestó: "Porque ella no estaba sola, había dos hombres altos caminando uno a cada lado de ella"

martes, 17 de enero de 2012

DE PASO

Se cuenta que en el siglo pasado, un turista americano fue a la ciudad de El Cairo, Egipto, con la finalidad de visitar a un famoso sabio. El turista se sorprendió al ver que el sabio vivía en un cuartito muy simple y lleno de libros. Las únicas piezas de mobiliario eran una cama, una mesa y un banco.

- ¿Dónde están sus muebles? preguntó el turista.

Y el sabio, rápidamente, también preguntó: - ¿Y dónde están los suyos.?

- ¿Los míos?, se sorprendió el turista. ¡Pero si yo estoy aquí solamente de paso!

- Yo también. concluyó el sabio.

"La vida en la tierra es solamente temporal. sin embargo, algunos viven como si fueran a quedarse aquí eternamente y se olvidan de ser felices".