martes, 24 de julio de 2012

NUESTRA SINGULARIDAD

Un maestro sabio estaba hablándole a un grupo de estudiantes entusiastas. Les dió la tarea de salir y encontrar una flor pequeña, inadvertida.

Les pidió que estudiaran la flor por un tiempo prolongado. Para ello le dio las siguientes instrucciones.

Consigan una lupa y estudien las delicadas venas de sus hojas y fíjense en los matices y tonos de color. Volteen las hojas lentamente y observan su simetría.Recuerden que esta flor pudo haber pasado inadvertida y no ser apreciada, si ustedes no la hubieran encontrado.

Después de que el grupo regresó el maestro comentó lo siguiente:

Las personas son así , cada una es diferente, cuidadosamente creadas, singularmente dotadas. Pero, hay que pasar el tiempo con ellas para saberlo.

Hay tantas personas que pasan inadvertidas y no son apreciadas porque nadie se ha tomado el tiempo para admirar su singularidad.

John Powell

3 comentarios:

  1. Qué deliciosa historia y qué gran verdad encierra. El último párrafo es perfecto; el mundo está poblado por muchas personas increíbles a quienes sus congéneres nos aprecian como se merecen.

    Besos.

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  2. Me ha gustado tu historia, el maestro del cuento es un gran sabio pues ha sabido explicar a los niños a través de la flor lo valiosas que pueden ser las personas si nos paramos a conocerlas.Besotes

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  3. Así es, hay tantas personas en el mundo que muy pocas veces nos percatamos de ellas, todo el tiempo estamos corriendo que no nos detenemos a ver por un momento lo extraordinario que hay en cada uno.
    Un saludo! :)

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