lunes, 17 de septiembre de 2012

LOS TRES CERDITOS

En el corazón del bosque vivían tres pequeños cerditos que eran hermanos: Flautista, Violinista y Práctico,  los dos primeros siempre se pasaban el día jugando y bailando alegremente. Práctico, el hermano mayor, por el contrario, era él más serio y trabajador.

Como el lobo siempre andaba persiguiéndolos para comérselos. Para escapar de él, los cerditos decidieron hacerse una casa. Flautista, el pequeño, la hizo de paja para acabar antes y poder irse a jugar. El otro cerdito: Violinista, construyó una casita de madera y al ver que su hermano pequeño había terminado, se dio prisa para irse a jugar con él.

Práctico trabajaba en su casa de ladrillo haciéndola cada vez más resistente: - Ya verán lo que hace el lobo con sus casas- decía a sus hermanos mientras éstos se la pasaban jugando.

Pasó por aquel valle el lobo feroz y al ver al más pequeño de los tres cerditos, decidió capturarlo y comenzó a perseguirlo hasta llegar a su casita de paja, el lobo comenzó a soplar con tanta fuerza que las cañas y la paja salieron por los aires. Al ver esto, el pequeño corrió hasta la casa de su hermano, Violinista. Como la casa era de madera, se sentían seguros creyendo que el lobo no podría hacer nada contra ellos.
De nuevo llenó sus pulmones de aire y resopló con todas sus fuerzas y nuevamente todas las maderas salieron volando, mientras los dos cerditos huyeron muy deprisa a casa de su hermano mayor.

- No se preocupen, aquí estarán seguros. Esta casa es fuerte, He trabajado mucho en ella -afirmó el cerdito mayor.

El lobo se colocó ante la casa y llenó, una vez más, sus pulmones. Sopló y resopló, pero la casa ni se movió. Volvió a hinchar sus pulmones hasta estar muy colorado y luego resopló con todas sus fuerzas, pero no logró mover ni un solo ladrillo. Se puso a dar vueltas a la casa, buscando algún sitio por el que entrar.
Fue entonces cuando, se le ocurrió una idea: Entraría por el único agujero de la casa que no estaba cerrado: La chimenea. Cuando subía por el tejado los dos pequeños tenían mucho miedo, pero el hermano mayor les dijo que no se preocuparan, que darían una gran lección. Pusieron en la chimenea una olla llena de agua con mucha leña y le prendieron fuego. El lobo descendió por el interior de la chimenea, pero cayó sobre el agua hirviendo y se quemó. Escapó de allí dando unos terribles aullidos que se oyeron en todo el bosque.
Se cuenta que nunca jamás quiso comer un cerdito.

3 comentarios:

  1. Me encanta este cuento ... hay que ser siempre como PRÁCTICO XD

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  2. wowww hace tanto tiempo que lei el cuento ... que bueno que lo publicaste

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  3. waoo , yo leia eso de chica *O* Hola, hacia tiempo no entraba aca, ahora me hice un blog, y como hace tiempo te sigo, estas en mi lista de recomendados :D
    http://chocolateeverywhere.blogspot.com/ pasate a ver que onda si queres, beso.

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