jueves, 15 de noviembre de 2012

LA MUÑECA DE SAL

Una muñeca de sal recorrió miles de kilómetros de tierra firme, hasta que, por fin, llegó al mar. Quedó fascinada por aquella móvil y extraña masa, totalmente distinta de cuanto había visto hasta entonces.

- ¿Quién eres tú? - le preguntó al mar la muñeca de sal.
Con una sonrisa, el mar le respondió:
- Entra y compruébalo tú misma.

Y la muñeca se metió en el mar. Pero, a medida que se adentraba en él, iba disolviéndose, hasta que apenas quedó nada de ella. Antes de que se disolviera el último pedazo, la muñeca exclamó asombrada:

- ¡Ahora ya sé quién soy!.

 Anthony de Mello

4 comentarios:

  1. Cuando nos demos cuenta de todo, comprenderemos el por qué de nuestra existencia...Y la búsqueda de nuestra esencia llegará a su fin.

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  2. Es una pena que tan solo en el otoño de nuestras vidas descubramos el significado de esta y de nuestra existencia.Besotes

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  3. A veces no nos damos cuenta de quienes somos hasta que ocupamos nuestro sitio, la muñeca, se fundió con el agua, para crear el mar. Bonita historia. Un abrazo

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  4. ¿ cuanto cuesta aveces saber quienes somos o como somos..? ¡¡¡extraordinaria y bella a la vez

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