jueves, 31 de diciembre de 2015

EL HADA DE AÑO NUEVO

Juan y Matías eran dos hermanos de 7 y 8 años. Pero eran muy diferente. Juan era amable y muy estudioso. Matías tenía un carácter más rebelde. Un día de diciembre, mientras jugaban, se les apareció un hada. El hada les dijo:

- ¡He venido a traeros un regalo de Año nuevo! Aquí tenéis unos libros.

Cada hermano cogió uno de los libritos, pero resulta que estaban en blanco. ¡No había nada escrito! Juan, que era muy agradecido, se puso muy contesto y le dio las gracias al hada. Pero Matías refunfuñó. Se enfadó tanto, que tiró el librito contra un charco de barro. Y al llegar a casa, lo usó para equilibrar la pata de una mesa que estaba un poco coja.

Pasó un año entero, y de nuevo apareció el hada. Esta vez, les pidió que le enseñaran los libritos que les había entregado el año anterior. El libro de Juan estaba como nuevo. El de Matías, todo sucio. Entonces les dijo que echaran un vistazo a las hojas de los libros. El cuadernillo de Matías estaba lleno de borrones. No se entendía nada. Sin embargo, las de su hermano estaban llenas de hermosas letras de oro.

- Matías- le dijo el hada- Todos esos borrones son de los momentos en los que no te portaste bien con los demás. Cuando discutiste con tu hermano, cuando pegaste a tu amigo, cuando desobedeciste a tu madre... Tu hermano, sin embargo, ha sido bondadoso, y por eso su libro está escrito con letras de oro. Juan, las letras de oro son por cada vez que diste un beso a vuestra madre, o cuando le dejaste tus juguetes a tu hermana. Aquel día que ayudaste en clase a tu compañero o ese otro en el que ayudaste a cruzar a un anciano.

Juan quería quedarse con su libro. ¡Era tan bonito! Pero el hada dijo que no podía ser, porque aquellos libros tenían que ir a la biblioteca del Padre Tiempo, quien anotaba cada año qué niños habían sido buenos y cuáles se habían portado mal. A cambio, el hada les ofreció dos libros nuevos, ambos con las páginas en blanco. Matías había aprendido la lección, y prometió al hada que su libro estaría lleno de letras doradas al año siguiente. Juan aseguró que intentaría mejorar más. El hada se despidió muy contenta de ellos con un ¡Feliz año nuevo!


lunes, 21 de diciembre de 2015

EL FUEGO DEL PETIRROJO

Jesús acababa de nacer, y era de noche. Hacía frío, mucho frío. Y como el pesebre no tenía puerta, de vez en cuando entraban unas ráfagas de viento heladas que enfriaban al pequeño que dormía en su cuna.

La Virgen María estaba a su lado. San José había salido en busca de algo de comida. Al lado de María y del pequeño, había una pequeña hoguera, pero apenas quedaba lumbre y estaba a punto de apagarse. Entonces le pidió al buey que le ayudara a avivar las llamas, pero el animal estaba tan dormido, que no se enteró.

Le pidió a la mula que le ayudara, pero estaba tan cansada, que apenas le quedaba fuerzas para hacerlo.

Entonces le pidió al gallo que le ayudara. Pero el gallo, como cantaba con todas sus fuerzas, no oyó nada.

La Virgen, muy triste, temió por su pequeño. Pero entonces, oyó el trino de un pájaro. El sonido venía de un pequeño nido que había en una esquina del pesebre. Del nido salió un pequeño pajarito y voló hasta donde estaba el fuego. Comenzó a aletear con tanta fuerza, que el fuego empezó a avivarse. Pero no era suficiente, así que el pajarito voló hasta su nido y empezó a llevarse las ramitas hasta el fuego. Desmanteló todo el nido para poder avivar más la pequeña hoguera. Las llamas eran ahora tan fuertes, que el pajarito se quemó el pecho. Pero a pesar del dolor, continuó aleteando para que el niño Jesús pudiera dormir calentito.

Al ver que el pajarito se había quemado el pecho y desmantelado su nido, la Virgen María lo bendijo y le dio un nuevo nombre: Petirrojo, que significa 'pecho rojo'.

lunes, 7 de diciembre de 2015

KRAMPUS, el ayudante de Santa Claus

Papá Noel recibe cada año todas las cartas de los niños, de todos los países del mundo, y él las va archivando según lo que piden: muñecos, videojuegos, ropa ... Pero tenía una carta que no podía clasificar ... en ella, una niña suiza, Erika, no pedía ni juegos, ni ropa ni material escolar. Decía lo siguiente:

"Querido Papá Noel: este año no quiero que me traigas ningún juguete, porque mi hermano es tan malo que siempre me los rompe. Sólo quiero que mi hermano sea bueno y no me moleste más, ni a mi ni a mi perrita, porque siempre le está haciendo travesuras".

Papá Noel estaba conmovido. ¿Qué podía hacer para conceder el deseo de la pequeña? Lo primero que hizo fue buscar en la lista de niños buenos. Y ahí estaba Erika, entre los primeros nombres. Según ponía en la descripción, la niña ayudaba en casa, hacía sus deberes, se esforzaba por sacar buenas notas, y por si eso fuera poco, ayudaba a los ancianos y nunca se peleaba con sus amigos.

Después buscó el nombre de su hermano. Lo que se suponía: Hans no estaba en la lista.

Papá Noel pensó qué hacer. Y entonces se le ocurrió una idea. Recordó que muchos niños suizos le pedían en sus cartas que atrapara a Krampus, un demonio de grandes cuernos y dientes afilados, que paseaba a sus anchas por el campo atemorizando a todos y llevándose en un saco gallinas y ovejas. Entonces decidió buscar a Krampus y lo encontró en una granja. Era enorme, y muy peludo, y cargaba a su espalda un enorme saco lleno de gallinas.

- Krampus- le dijo al demonio- Necesito que vengas conmigo. Necesito un ayudante para asustar a los niños que se han portado mal. Pero en lugar de gallinas, les llevarás carbón.

A Krampus le gustó la idea. Le encantaba asustar a los demás, y más aún a los niños. Así que aceptó.

Esa nochebuena, Hans recibió la visita de Krampus. Él pensó que había sido una pesadilla, porque se presentó mientras dormía, pero al ver sus regalos a la mañana siguiente, se dio cuenta de que fue real. En lugar de juguetes, sólo había recibido un montoncito de carbón. Con este gesto, aprendió la lección, y no volvió a portarse tan mal en casa nunca más.

viernes, 4 de diciembre de 2015

EL ARBOLITO DE NAVIDAD

Cuenta la historia que hace mucho tiempo, había una isla en la que había un pueblecito donde vivía una familia muy pobre. Cuando estaba próxima la Navidad, ellos no sabían como celebrarla sin dinero.

Entonces el padre de la familia empezó a preguntarse cómo podía ganar dinero para pasar la noche de Navidad compartiendo un pavo al horno con su familia, disfrutando de la velada junto al fuego. Decidió que ganaría algo de dinero vendiendo árboles de Navidad.

Así, al día siguiente se levantó muy temprano y se fue a la montaña a cortar algunos pinos. Subió a la montaña, cortó cinco pinos y los cargó en su carroza para venderlos en el mercado.
Cuando sólo quedaban dos días para Navidad, todavía nadie le había comprado ninguno de los pinos. 

Finalmente, decidió que puesta que nadie le iba a comprar los abetos, se los regalaría a aquellas personas más pobres que su familia. La gente se mostró muy agradecida ante el regalo.

La noche de Navidad, cuando regresó a su casa, el hombre recibió una gran sorpresa. Encima de la mesa había un pavo y al lado un arbolito pequeño. Su esposa le explicó que alguien muy bondadoso había dejado eso en su puerta.

Aquella noche el hombre supo que ese regalo tenía que haber sido concedido por la buena obra que él había hecho regalando los abetos que cortó en la montaña.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

FROZEN

Elsa, princesa de Arendelle, posee la habilidad mágica de crear hielo y nieve. Una noche, mientras jugaba con su hermana menor Anna; por accidente la lastima y queda inconsciente. Debido a esto los padres de ambas buscan la ayuda de trolls, quienes curan Anna y eliminan todos los recuerdos de la magia de su hermana. El troll líder les explica que si Elsa no aprende a controlar sus poderes, su mismo miedo será su peor enemigo, ocasionando así una gran tragedia. Los reyes deciden ocultar su poder y evitar a toda costa el contacto entre Elsa y otras personas, incluso de su hermana Anna, hasta que aprenda a controlar su magia, provocando un distanciamiento entre ellas a medida que crecen.

Cuando llegan a ser adolescentes pierden a sus padres en el mar, quedando así solas a cargo del reino de Arendelle.

Con el paso de los años, Elsa está lista para convertirse en reina y se organizan muchos preparativos para su coronación. Anna emocionada porque se le permitiera salir del castillo, explora la ciudad y se encuentra con el príncipe Hans, y desarrollan inmediatamente una atracción mutua … durante la recepción, él le propone a Anna que se casen y ella acepta sin dudarlo. Sin embargo, Elsa se niega a aceptarlo, porque cree que su hermana no tiene la experiencia necesaria para decidir esa clase de cosas, pero Anna le recrimina al punto que la obliga a mostrar sus poderes, mismos que Anna desconocía. Las dos hermanas discuten, y es ahí donde los poderes de Elsa quedan expuestos ante todo el mundo, siendo incapaz de controlar sus emociones.


Presa del pánico, Elsa huye del palacio, desatando sin querer un invierno eterno en el reino. En lo alto de las montañas lejos de Arendelle, ella se despoja de su pasado, y construye por sí misma su propio palacio de hielo en aislamiento total, y sin saberlo, da vida al muñeco de nieve de la infancia de Anna, Olaf .

Después de todo lo sucedido, Anna al fin logra descubrir el secreto que las había mantenido separadas esos años y sale en busca de su hermana, para que regrese, termine con el invierno eterno y enmendar su relación. En el camino se encuentra con un vendedor de hielo llamado Kristoff y su reno Sven. Ella logra convencer para que la guíe hasta donde estaba su hermana , y juntos emprenden el viaje, encontrándose más adelante a Olaf, quien los lleva al escondite de Elsa.

Cuando Anna encuentra a Elsa intenta persuadirla para volver; pero ella se enoja y golpea accidentalmente a Anna en el corazón con sus poderes y echa a todos de su castillo. Mientras huyen, Kristoff se da cuenta de que el pelo de Anna se está volviendo blanco, y busca la ayuda de su familia adoptiva de trolls. Éstos les dicen que el corazón de Anna se ha congelado, y solo se descongelará con un "acto de amor verdadero", o ella se convertirá en hielo sólido para siempre. Creyendo que sólo Hans puede salvarla, Kristoff la lleva de regreso a Arendelle.

Mientras tanto Elsa es encarcelada en el palacio por Hans, quien había ido a buscarla para que termine con el invierno, pero como ella no sabía cómo hacerlo, decide dejarla ahí para siempre. Cuando Anna se reúne con Hans, le cuenta lo sucedido y le ruega que la bese para romper la maldición, pero él le revela que su verdadera intención era casarse con ella para tomar el control del trono de Arendelle y la deja morir, echando la culpa a Elsa de traición por la aparente muerte de su hermana.
Olaf se encuentra Anna y revela que Kristoff está enamorado de ella. Los dos se apresuran para encontrarlo, pero Hans estaba enfrentándose a Elsa, quien había escapado de su cautiverio y le dicen que Anna está muerta a causa de ella. En la desesperación de Elsa, la tormenta para, dando a Kristoff y Anna la oportunidad de llegar uno al otro. Sin embargo Anna, al ver que Hans está a punto de matar a Elsa, decide arrojarse entre los dos y queda convertida en una estatua de hielo, bloqueando así el golpe de la espada.

Elsa llora desconsoladamente por su hermana, y es ahí donde Anna comienza a descongelarse. Su decisión de sacrificarse para salvar a su hermana constituye un "acto de amor verdadero". Y al final Elsa se da cuenta que el amor es la clave para controlar sus poderes y así poder vencer al miedo.

martes, 24 de noviembre de 2015

Y LA SABIDURÍA ... CONTÓ UN CUENTO

A las puertas del cielo llegaron un día cinco viajeras.

- ¿Quienes son Ustedes? les preguntó el guardián del cielo.

- Somos - Contestó la primera - LA RELIGIÓN
- LA JUVENTUD...- dijo la segunda
- LA COMPRENSIÓN...- dijo la tercera
- LA INTELIGENCIA... - dijo la siguiente
- LA SABIDURÍA - dijo la última

- Identifíquense!! - ordenó el cancerbero.

Y entonces... La religión se arrodilló y oró.
La juventud se rió y cantó.
La comprensión se sentó y escuchó.
La inteligencia analizó y opinó.
Y la sabiduría... contó un cuento.

Anthony de Mello

jueves, 19 de noviembre de 2015

DOS MONEDAS

Una historia cuenta que un estudiante universitario salió a dar un paseo con su profesor, quien por su bondad era considerado como un buen amigo por sus alumnos.

Mientras caminaban, vieron un par de zapatos viejos, pensaron que seguramente pertenecían a un humilde trabajador del campo de al lado, que estaría a punto de terminar su jornada.

El alumno dijo al profesor: “Hagámosle una broma; escondamos los zapatos y ocultémonos detrás de esos arbustos para ver su cara cuando no los encuentre”.

Mi querido amigo – le dijo el profesor – nunca tenemos que divertirnos a expensas de los pobres. Tú eres rico y en lugar de burlarte, pudieras darle una alegría a este hombre. Coloca una moneda en cada zapato y luego nos ocultaremos para ver cómo reacciona cuando las encuentre.
Así lo hizo y luego ambos se ocultaron entre los arbustos cercanos.

El hombre pobre, terminó sus tareas y cruzó el terreno en busca de sus zapatos y abrigo. Cuando se puso su zapato, notó que había algo adentro, se agachó para ver qué era y asombrado comprobó que se trataba de una moneda. Pasmado, se preguntó qué podía haber pasado. Miró la moneda, la dio vuelta y la volvió a mirar. Luego observó a su alrededor, para todos lados, pero como no veía a nadie, la guardó en su bolsillo.

Luego se puso el otro zapato y su sorpresa fue doble al encontrar la otra moneda. Sus sentimientos lo sobrecogieron; cayó de rodillas y levantó la vista al cielo pronunciando un ferviente agradecimiento en voz alta. Su situación era desesperante, no contaba con ayuda, su esposa estaba enferma y sus hijos no tenían para comer.

Con un gran sentimiento de gratitud reconoció que gracias a una mano desconocida, finalmente no morirían de hambre.

El estudiante quedó profundamente afectado y se le llenaron los ojos de lágrimas.
Ahora, dijo el profesor ¿no estás más complacido que si le hubieras hecho una broma?
El joven respondió: “Usted me ha enseñado una lección que jamás olvidaré. Ahora entiendo algo que antes no comprendía: es mejor dar que recibir”.

La sencilla lección que le dio este maestro a su estudiante no sólo impactó la vida de este joven, sino que ayudó a toda una familia que pasaba necesidad. Con dos monedas, entregadas de forma anónima la vida del campesino sufrió un gran impacto.

*A veces pensamos que para ayudar a alguien debemos tener mucho dinero o simplemente nos pasamos la vida esperando que llegue “la persona correcta” o el “momento oportuno” cuando en realidad, siempre es el momento oportuno para hacer una buena acción. Y aunque no lo veamos, ayudar a una persona podría significar mucho mas que eso, porque podría estar beneficiando a una familia y por supuesto, a nosotros también al realizar una buena acción.

martes, 3 de noviembre de 2015

¿QUÉ ES UN HOMBRE?

Un niño le preguntó a su padre:
-Papá, ¿Qué es un hombre?

El padre respondió:
-Un hombre es una perdona responsable de su familia, que la cuida y se preocupa por ella.

El niño respondió:
-Entonces un día espero ser un hombre como mamá ...

viernes, 23 de octubre de 2015

LOS LENTES DEL ALMA

Paula, una joven de escasos 12 años, visitaba por primera vez al oftalmólogo , el cual le diagnosticó miopía en ambos ojos.

– ¿Sientes que no puedes ver bien de lejos, Paula? – dijo el doctor.
– Sí, se me dificulta mucho hacerlo.- afirmó Paula
– ¿Te sientes muy mal por esto, verdad ?- dijo el doctor
– Sí, lo que más me afecta es que no puedo distinguir a cierta distancia el rostro de algunas personas, ni observar de lejos el amanecer, las cosas se me vuelven cada vez más borrosas, y todo a mi alrededor parece tan confuso – afirmó Paula, triste y preocupada por lo que le ocurría.
– Bueno, para esto hay solución, te formularé unos lentes de acuerdo a tu problema, para que los utilices permanentemente, y esto te ayudará a ver mejor.

Pasados unos días, Paula, volvió nuevamente donde el doctor para reclamar sus lentes nuevos, y al colocárselos miró sorprendida por la ventana de aquel consultorio.

– Oh, qué maravilloso!, por fin puedo ver !
El doctor orgulloso por la labor cumplida, le pregunto:
– ¿Qué observas Paula ?
– Veo todas las cosas como son realmente, puedo distinguir el rostro de las personas, veo los bellos colores de las flores, puedo leer a largas distancias, pero lo que más me gusta es que puedo ver más claro mi horizonte y ya no es confuso como antes.

*Así como Paula, habemos muchos que tenemos enfermos los ojos del alma, del corazón, tal vez con el mismo diagnóstico de la “miopía espiritual”, la cual nos ciega, y no nos permite ver mas allá de nuestros problemas y dificultades.

viernes, 2 de octubre de 2015

DESPERTANDO

En el vientre de una mujer embarazada se encontraban dos bebés.
Uno pregunta al otro:

-¿Tú crees en la vida después del parto?
- Claro que sí. Algo debe existir después del parto. Tal vez estemos aquí porque necesitamos prepararnos para lo que seremos más tarde.
- ¡Tonterías! No hay vida después del parto. ¿Cómo sería esa vida?
- No lo sé pero seguramente... habrá más luz que aquí. Tal vez caminemos con nuestros propios pies y nos alimentemos por la boca.
- ¡Eso es absurdo! Caminar es imposible. ¿Y comer por la boca? ¡Eso es ridículo! El cordón umbilical es por donde nos alimentamos.
Yo te digo una cosa: la vida después del parto está excluida. El cordón umbilical es demasiado corto. - Pues yo creo que debe haber algo. Y tal vez sea sólo un poco distinto a lo que estamos acostumbrados a tener aquí.
- Pero nadie ha vuelto nunca del más allá, después del parto.
El parto es el final de la vida. Y a fin de cuentas, la vida no es más que una angustiosa existencia en la oscuridad que no lleva a nada.
- Bueno, yo no sé exactamente cómo será después del parto, pero seguro que veremos a mamá y ella nos cuidará.
- ¿Mamá? ¿Tú crees en mamá? ¿Y dónde crees tú que está ella?
- ¿Dónde? ¡En todo nuestro alrededor! En ella y a través de ella es como vivimos. Sin ella todo este mundo no existiría.
- ¡Pues yo no me lo creo! Nunca he visto a mamá, por lo tanto, es lógico que no exista.
- Bueno, pero a veces, cuando estamos en silencio, tú puedes oírla cantando o sentir cómo acaricia nuestro mundo. ¿Sabes?... Yo pienso que hay una vida real que nos espera y que ahora solamente estamos preparándonos para ella

*Este relato puede tener muchas interpretaciones. Desde un punto de vista emocional podemos decir que por mucha oscuridad que tengamos a nuestro alrededor llegará un momento en que se haga la luz, aunque no la conozcamos. 

lunes, 24 de agosto de 2015

BUSCANDO ESTRELLAS

Carlos había oido a su abuelito contar aquella historia muchas veces:

"-El alma de cada uno de nosotros es un bicho inquieto. Siempre está buscando estar alegre y ser más feliz.
¿lo notas? esas ganas de sonreir, de pasarlo bien y ser feliz, son la señal de que tu alma siempre está buscando. Pero claro, como las almas no tienen patas, necesitan que les lleven de un sitio a otro para poder buscar, y por eso viven dentro de un cuerpecito como el tuyo y como el mío..

- ¿Y nunca se escapan?- preguntaba siempre Carlos.

- ¡Claro que sí!- decía el abuelo- Las almas llevan muy poquito tiempo dentro del cuerpo, cuando se dan cuenta de que el sitio en el que mejor se está es el Cielo.
Así que desde que somos muy pequeñitos, nuestras almas sólo están pensando en ir al cielo y buscando la forma de llegar allí.

- ¿Y cómo van al cielo? ¿volando?
- ¡Pues claro! - decía alegre el abuelito.
- Por eso tienen que cambiar de transporte, y en cuanto ven una estrella que va al cielo, pegan un gran salto y dejan el cuerpo tirado.
- ¿Tirado? ¿Y ya no se mueve más?
- Ni un poquito.
Aquí decimos que se ha muerto y nos da pena, porque son nuestras almas las que dan vida a los cuerpos y hacen que queramos a las personas. Pero ya te digo que son bichos muy inquietos, y por eso en cuanto encuentran su estrella se van sin preocuparse.
Muchas almas tardan mucho tiempo en encontrarla, ¡fíjate yo qué viejecito soy! Mi alma lleva buscando su estrella muchísimos años, y aún no he tenido suerte. Pero algunas almas, las que hacen los niños más buenos o los mejores papás, también saben buscar mejor, y por eso encuentran su estrella mucho antes y nos dejan.

- ¿Y yo tengo alma? ¿Está buscando su estrella?
- Sí Carlitos. Tú eres tu alma. Y el día que encuentres tu estrella, te olvidarás de nosotros y te irás al cielo, a pasártelo genial con las almas de todos los que ya están allí.

Y entonces Carlitos dejaba tranquilo al abuelo y se iba alegre a buscar una estrellita cerca del río, porque en toda la pradera no había mejor sitio para esconderse."

Por eso el día que el abuelo les dejó, Carlos lloró sólo un poquito. Le daba pena no volver a ver a su abuelito ni escuchar sus historias, pero se alegraba de que por fin el alma del abuelo hubiera tenido suerte, y hubiera encontrado su estrella después de tanto tiempo.

Y sonreía al pensar que la encontró mientras paseaba junto al río, donde tantas y tantas veces había buscado él la suya...

Pedro Pablo Sacristán

jueves, 20 de agosto de 2015

LAVA

LAVA es un corto musical, en el que Uku, un volcán solitario con rasgos y sentimientos humanos canta con el objetivo de encontrar a alguien a quien amar y finalmente Lele, otro volcán, muy femenino, emerge del fondo del océano para su felicidad.

La historia es muy simple y sentimental, ya que el tema central, y el único, es el amor. Todos los animales de la volcánica isla viven en parejas y el volcán no quiere ser menos. En Lava no hay diálogos, toda la historia se nos cuenta de forma cantada.


*Este corto está inspirado en una adorable historia de amor. Según declaraciones de su director, James Ford Murphy, tras conocer y enamorarse de las islas Hawai durante su luna de miel, una de las cosas que más le cautivó fue la versión de Israel "IZ" Kamakawiwo de 'Somewhere Over The Rainbow' (de la película 'El Mago De Oz' de 1939), canción que le inspiró para comenzar a dar forma a este cortometraje. Si bien el parecido físico de Iz y su esposa Marlene con los volcanes es innegable, no fue la única inspiración para el director a la hora de realizar este corto. En ella también tuvo su parte de culpa la hermana de Ford Murphy, quien se casó por primera vez a los 43 años tras un largo período de tiempo esperando el amor de su vida.

viernes, 14 de agosto de 2015

ENVEJECER ES OBLIGATORIO, CRECER ES OPCIONAL

El primer día de clases en la Universidad, nuestro profesor se presentó a los alumnos y nos animó a que nos presentásemos a alguien que no conociésemos todavía. Me quedé de pie para mirar alrededor cuando una mano suave tocó mi hombro. Miré para atrás y vi una pequeña señora, viejita y arrugada, sonriéndome radiante, con una sonrisa que iluminaba todo su ser.

Dijo: – Eh, muchacho… Mi nombre es Rosa. Tengo ochenta y siete años de edad. ¿Puedo darte un abrazo?

Me reí y respondí: – ¡Claro que puede!
Y ella me dio un gigantesco apretón. 
“¿Por qué está Ud. en la facultad a su edad?”, pregunté.

Respondió juguetona:
– Estoy aquí para encontrar un marido rico, casarme, tener un montón de hijos y entonces jubilarme y viajar.

“Está bromeando”, le dije. Yo estaba curioso por saber qué la había motivado a entrar en este desafío con su edad; y ella dijo: “Siempre soñé con tener estudios universitarios, y ahora estoy teniendo uno!”.

Después de clase caminamos hasta el edificio de la cafetería y compartimos una limonada. Nos hicimos amigos instantáneamente. Todos los días en los siguientes tres meses teníamos clase juntos y hablábamos sin parar. Yo quedaba siempre extasiado oyendo a aquella “máquina del tiempo” compartir su experiencia y sabiduría conmigo. En el curso de un año, Rosa se volvió un icono en el campus universitario y hacía amigos fácilmente dondequiera que iba. Adoraba vestirse bien, y se reflejaba en la atención que le daban los otros estudiantes. Estaba disfrutando la vida…

Al fin del semestre invitamos a Rosa a hablar en nuestro banquete del equipo de fútbol. Fue presentada y se aproximó al pódium. Cuando comenzó a leer su charla preparada, dejó caer tres de las cinco hojas al suelo. Frustrada, tomó el micrófono y dijo simplemente:

– Discúlpenme, ¡estoy tan nerviosa! …Nunca conseguiré colocar mis papeles en orden de nuevo, así que déjenme hablarles sobre aquello que sé. 

Mientras reíamos, ella despejó su garganta y comenzó:
– No dejamos de jugar porque envejecemos; envejecemos porque dejamos de jugar.
– Existen solamente tres secretos para que continuemos jóvenes, felices y obteniendo éxito:


  • Se necesita reír y encontrar humor en cada día. 
  • Se necesita tener un sueño, pues cuando éstos se pierden, uno muere… ¡Hay tantas personas caminando por ahí que están muertas y ni siquiera lo sospechan! 
  • Se necesita conocer la diferencia entre envejecer y crecer. 


– Si usted tiene diecinueve años de edad y se queda tirado en la cama por un año entero sin hacer nada productivo, terminará con veinte años… Si yo tengo ochenta y siete años y me quedo en la cama por un año y no hago cosa alguna, quedaré con ochenta y ocho años…


  • Cualquiera consigue quedar más viejo. Eso no exige talento ni habilidad. La idea es crecer a través de la vida y encontrar siempre oportunidad en la novedad. 
  • Los viejos generalmente no se arrepienten por aquello que hicieron, sino por aquellas cosas que dejaron de hacer. 
  • Las únicas personas que tienen miedo de la muerte son aquellas que tienen remordimientos. 


Al fin de ese año, Rosa terminó el último año de la facultad que comenzó tantos años atrás. Una semana después de recibirse, Rosa murió tranquilamente durante el sueño. Más de dos mil alumnos de la facultad fuimos a su funeral en tributo a la maravillosa mujer que enseñó, a través del ejemplo, que “Nunca es demasiado tarde para ser todo aquello que uno puede probablemente ser”.

domingo, 2 de agosto de 2015

EL VENENO

La hija llega y le dice a su padre:
 – ¡Papá, ya no aguanto más a la vecina! Quiero matarla, pero tengo miedo que me descubran.
¿Puedes ayudarme con eso?

El padre le responde:
 – Claro que sí mi amor, pero hay una condición…
Tendrás que hacer las paces con ella para que después nadie desconfíe que fuiste vos cuando ella muera. Tendrás que cuidarla muy bien, ser gentil, agradecida, paciente, cariñosa, menos egoísta, retribuir siempre, escucharla más…

¿Ves este polvito? Todos los días pondrás un poco en su comida. Así ella morirá de a poco.

Pasados 30 días, la hija vuelve a decir al padre:
– Ya no quiero que ella muera. La amo.
¿Y ahora?
¿Cómo hago para cortar el efecto del veneno?

El padre entonces le responde:
– ¡No te preocupes! Lo que te dí fue polvito de arroz. Ella no morirá, porque el veneno estaba en ti.

martes, 7 de julio de 2015

CARIDAD Y GRATITUD

Hace mucho tiempo ofreció Dios una fiesta a todas las virtudes, grandes y pequeñas, humildes y heroicas.
Todas ellas se reunieron en una sala del cielo espléndidamente decorada, y no tardaron en disfrutar de la fiesta, porque todas se conocían entre sí, e incluso algunas de ellas mantenían estrechas relaciones.

De pronto, Dios reparó en dos hermosas virtudes que no parecían conocerse entre sí en absoluto y daba la sensación de encontrarse incómodas la una junto a la otra.

De modo que tomó a una de ellas y se la presentó formalmente a la otra: “Te presento a GRATITUD”, dijo Dios. “Ésta es CARIDAD”.
Pero, en cuanto Dios se dio la vuelta para atender a otros invitados, ellas se separaron.

Así es como ha circulado la historia de que ni siquiera Dios puede hacer que haya gratitud donde hay caridad.

Anthony de Mello

jueves, 2 de julio de 2015

LA PIEDRA EN EL CAMINO

El distraído tropezó con ella.
El violento la utilizó como proyectil.
El emperador, construyó con ella.
El campesino, cansado, la utilizó de asiento
…Para los niños, fue un juguete…
David mató a Goliat.
Miguel Ángel, hizo la más bella escultura.

«En todos los casos, la diferencia no estuvo en la piedra sino en el hombre. No existe «piedra» en tu camino que no pueda aprovechar para tu propio crecimiento».

viernes, 12 de junio de 2015

EL DINERO

“Maestro, ¿Qué piensa del dinero?”, preguntó el discípulo.

“Mira a la ventana”, le dijo el maestro, ¿Qué ves?”

“Veo una mujer con un niño, una carroza tirada por dos caballos y una persona que va al mercado”.

“Bien. Ahora mira al espejo. ¿Qué ves?”

“¿Qué quiere que vea? Me veo a mí mismo, naturalmente.

“Ahora piensa: La ventana está hecha de vidrio, lo mismo que el espejo.
Basta una pequeñísima capa de plata por detrás del vidrio para que el hombre sólo se vea a sí mismo”.

Bruno Ferrero

viernes, 29 de mayo de 2015

ACTITUDES

Dice una antigua leyenda que, cuando Dios estaba creando el mundo, se le acercaron cuatro ángeles.

Y uno de ellos le preguntó:
 “Qué estás haciendo?”;

el segundo le preguntó:
“¿Por qué lo haces?”;

el tercero: “¿Puedo ayudarte?”;

y el cuarto: “¿Cuánto vale todo esto?”

El primero era un científico, el segundo un filósofo, el tercero un altruista, el cuarto un agente inmobiliario.

Un quinto ángel se dedicaba a observar y a aplaudir con entusiasmo. Era un místico.

Anthony de Mello

martes, 26 de mayo de 2015

EL HALCÓN QUE NO VOLABA

Cierto día, un rey recibió dos pequeños halcones como regalo y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenase para la caza.

Pasados unos meses, el maestro informó al rey de que uno de los halcones no se movía de la rama del árbol en que lo habían dejado, a pesar de que el otro ya volaba perfectamente.

El rey mandó llamar a sanadores, cazadores, cetreros y curanderos para que observasen al halcón, pero ninguno de ellos pudo hacer volar al ave, que, tras muchos intentos por parte de sabios y expertos, continuaba inmóvil en la rama.
Casi desesperado, el rey prometió una recompensa a la persona que hiciera volar al ave.

A la mañana siguiente vio con sorpresa a los dos halcones volando por los jardines velozmente.

El rey ordenó que llevasen ante él de inmediato al responsable de tal prodigio y, asombrado, comprobó que no era sino un campesino.

 El rey le preguntó: - ¿Cómo lograste hacer que mi halcón volase?

El campesino, algo intimidado, respondió: - Fue fácil, mi señor. Corté la rama del árbol, el halcón se dio cuenta de que tenía alas y voló.

viernes, 22 de mayo de 2015

LO QUE EL CÁNCER NO PUEDE HACER

Un día un paciente de cáncer fue a recibir tratamiento en el Hospital y mientras observaba en la sala de espera vio en una de las paredes un escrito que le ayudó a enfrentar la crisis del tratamiento y al regresar a casa lo puso en su oficina y sacó copias para compartir con amigos que pasaban por la misma penuria suya.

EL escrito llevaba por título: LO QUE EL CÁNCER NO PUEDE HACER.

"El cáncer tiene límites y no te puede invalidar para amar ni siquiera puede destruir la esperanza ni corroer la fe. El cáncer se ve tan poderoso, pero en realidad no lo es porque no puede destruir la paz ni matar la amistad. Se ve tan destructivo pero en realidad no puede destruir los recuerdos ni las memorias ni apagar el coraje ni siquiera invadir el alma".

EL CÁNCER ESTÁ LIMITADO ...

viernes, 24 de abril de 2015

EL SOLDADO DE VIETNAM

Un soldado que pudo regresar a casa después de haber peleado en la guerra de Vietnam, le habló a sus padres desde San Francisco:

“Mamá, Papá. Voy de regreso a casa, pero les tengo que pedir un favor. Traigo a un amigo que me gustaría que se quedara con nosotros.”

“¡Claro!” Le contestaron,
“Nos encantaría conocerlo.”
“Hay algo que deben de saber…”
El hijo siguió diciendo… “Él fue herido en la guerra. Pisó en una mina de tierra y perdió un brazo y una pierna, él no tiene a donde ir, y quiero que él se venga a vivir con nosotros a casa.”

“Siento mucho el escuchar eso, hijo. A lo mejor podemos encontrar un lugar en donde él se pueda quedar.”

“No, Mamá y Papá, yo quiero que él viva con nosotros.”
“Hijo…” Le dijo el padre,
“Tú no sabes lo que estás pidiendo. Alguien que esté tan limitado físicamente puede ser un gran peso para nosotros. Nosotros tenemos nuestras propias vidas que vivir, y no podemos dejar que algo como esto interfiera con nuestras vidas. Yo pienso que tú deberías de regresar a casa y olvidarte de esta persona. Él encontrará una manera en la que pueda vivir él solo.”

En ese momento el hijo colgó la bocina del teléfono. Los padres ya nunca volvieron a escuchar de él.

Unos cuantos días después, como sea, los padres recibieron una llamada telefónica de la policía de San Francisco.
Su hijo había muerto después de que se había caído de un edificio. Fue lo que les dijeron. La policía creía que era un suicidio. Los padres destrozados de la noticia volaron a San Francisco y fueron llevados a la morgue de la ciudad a que identificaran a su hijo.

Ellos lo reconocieron, para su horror, descubrieron algo que no sabían, su hijo tan sólo tenía un brazo y una pierna

lunes, 30 de marzo de 2015

PAREJA AL VACÍO

Una pareja decide suicidarse lanzándose desde un edificio.
Al momento de saltar, él se detiene y no salta, solo salta ella; pero cuando ella está en el aire ... abre un paracaídas.
¿Quién es el traidor?

martes, 10 de marzo de 2015

EL VASO DEL ESTRÉS Y LAS PREOCUPACIONES

Una psicóloga en una sesión de gestión de estrés levantó un vaso de agua, todo el mundo esperaba la pregunta: ¿Está medio lleno o medio vacío?

Sin embargo, ella preguntó: ¿Cuánto pesa este vaso?

Las respuestas variaron entre 200 y 250 gramos.

Pero la psicóloga respondió:

"El peso absoluto no es importante, depende de cuánto tiempo lo sostengo. Si lo sostengo 1 minuto, no es problema, si lo sostengo una hora, me dolerá el brazo, si lo sostengo 1 día, mi brazo se entumecerá y paralizará. El peso del brazo no cambia, pero cuanto más tiempo lo sujeto, más pesado se vuelve."

Y continuó:

"El estrés y las preocupaciones son como el vaso de agua. Si piensas en ellos un rato, no pasa nada. Si piensas un poco más empiezan a doler y si piensas en ellos todo el día, acabas sintiéndote paralizado, incapaz de hacer nada. Es importante acordarse de dejar las tensiones tan pronto como puedas, al llegar a casa suelta todas tus cargas. No las acarrees días y días."

lunes, 12 de enero de 2015

LAS TRES REJAS

Un día, un joven discípulo dijo a un sabio filósofo:
-Maestro, un amigo tuyo estuvo hablando mal de ti. Dijo que...
-Espera- le interrumpió el filósofo
-.¿Ya hiciste pasar por las tres rejas lo que vas a contarme?-
-¿Qué tres rejas? - Preguntó el joven
 -Sí, las tres rejas.

La primera es la verdad.
¿Estás seguro que es totalmente cierto lo que vas a decirme?
-No, lo oí comentar a unos vecinos-Respondió el discípulo

-Al menos lo habrás hecho pasar por la segunda reja, la bondad.
Lo que quieres decirme, ¿Es bueno para alguien?
-No, al contrario - contestó el joven

-Y la última reja es la necesidad.
¿Es necesario que yo sepa lo que quieres contarme?
-No, no es estrictamente necesario - Aseveró el discípulo

Entonces dijo el sabio sonriendo:
- Si no es verdadero, ni bueno, ni necesario, mejor será olvidarlo para siempre.