martes, 12 de enero de 2016

ABRIENDO PUERTAS

En una tierra en guerra, había un rey que causaba espanto. A sus prisioneros no los mataba, los llevaba a una sala donde había un grupo de arqueros de un lado y una puerta inmensa de hierro del otro, sobre la cual se veían grabadas figuras de calaveras cubiertas de sangre.

En esta sala les hacía formar un círculo y les decía:

- Ustedes pueden elegir entre morir a flechazos por mis arqueros, o pasar por aquella puerta... detrás de esa puerta ¡YO LOS ESTARÉ ESPERANDO!

Todos elegían ser muertos por los arqueros.

Al terminar la guerra, un soldado que por mucho tiempo había servido al rey, se dirigió al soberano:

- Señor ¿puedo hacerle una pregunta? -
- Dime soldado -
- Señor: ¿Qué había detrás de la puerta? -

El rey contestó:
- ¡Ve y mira tú mismo! -

El soldado abrió temerosamente la puerta y, a medida que lo hacía, rayos de sol entraron, la luz invadió el ambiente y, finalmente, sorprendido, descubrió que... ¡la puerta se abría sobre un camino que conducía a la LIBERTAD!

El soldado, embelesado, miró a su rey, quién le dijo:

- Yo les daba la oportunidad de hacer una ELECCIÓN, pero por temor, preferían morir a arriesgarse a abrir esa puerta.

1 comentario:

  1. Mi valor principal es el aprendizaje continuo, creo que podemos aprender de cada cosa que nos pasa, de cada experiencia, de cada resbalón, de cada vez que nos caemos y de cada vez que nos levantamos.

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