jueves, 1 de junio de 2017

LA HISTORIA DE KAFKA Y LA MUÑECA

Un año antes de su muerte, Franz Kafka vivió una experiencia muy insólita.

Paseando por el parque Steglitz, en Berlín, encontró a una niña llorando desconsolada: Había perdido su muñeca. Kafka se ofreció a ayudar a buscar a la muñeca y se dispuso a reunirse con ella al día siguiente en el mismo lugar.

Incapaz de encontrar a la muñeca compuso una carta “escrita” por la muñeca y se la leyó cuando se reencontraron:

- “Por favor no me llores, he salido de viaje para ver el mundo. Te voy a escribir sobre mis aventuras"-
Este fue el comienzo de muchas cartas.

Cuando él y la niña se reunían, él le leía estas cartas cuidadosamente compuestas de aventuras imaginarias sobre la querida muñeca . La niña fue consolada. Cuando las reuniones llegaron a su fin, Kafka le regaló una muñeca. Ella obviamente se veía diferente de la muñeca original . Una carta adjunta explicó:

-"Mis viajes me han cambiado … " -

Muchos años más tarde, la chica ahora crecida, encontró una carta metida en una grieta desapercibida dentro de la muñeca. En resumen, decía:

- "Cada cosa que amas, es muy probable que la pierdas, pero al final, el amor volverá de una forma diferente"- .

miércoles, 18 de enero de 2017

SE LLAMA AMOR ...


Entonces le pregunté:
“¿Cómo es posible que una misma persona te haga sentir de lo mejor y, al mismo tiempo por cualquier error te haga sentir de lo peor?”

Ella me respondió: “Se llama amor”.