martes, 14 de diciembre de 2010

RODOLFO, el reno de la nariz roja

Hace mucho tiempo, existía un reno llamado Rodolfo, era el único en el mundo que tenía una gran nariz roja y brillante; y naturalmente la gente lo llamaba "Rodolfo, el reno de la nariz roja".

Rodolfo estaba terriblemente avergonzado por su enorme nariz tan peculiar. Su familia sentía pena por él porque los otros renos siempre se burlaban todo el tiempo con frases muy crueles. Se sentía muy avergonzado y cada día se alejaba más de la gente por miedo a ser visto y señalado. 

Las bromas sobre la nariz de Rodolfo eran tan molestas y constantes que acabó apartándose de todos. Vivía triste, encerrado en su casa, sumamente deprimido, hasta que un día; con el apoyo de sus padres Rodolfo decidió abandonar el pueblo donde vivía y empezó a caminar sin rumbo conocido durante varios meses.

Se acercaba la Navidad y Rodolfo seguía solo su camino hasta que una noche, en víspera navideña, Santa Claus estaba preparando su trineo, alistando a todos sus renos para dar la vuelta alrededor del mundo, llevando regalos a todos los niños.

Pero de pronto una terrible tormenta se desató y la neblina espesa cubrió toda la tierra, evitando que los renos pudieran volar. Desorientado y asustado Santa sabía que con tanta niebla no podía dejar los regalos ¿Cómo lograr volar con el trineo si los renos no conseguían ver nada? ¿Cómo encontrarían la chimenea?¿Dónde dejarían los regalos?.
Esas y muchas preguntas se hacía, cuando de la nada Rodolfo apareció para ver qué sucedía y su gran nariz roja brillaba como nunca y Santa sintió que esa era la respuesta a su problema, así que lo llamó y colocó al frente del trineo, delante de todos los demás renos, como líder, para que los pueda guiar con el brillo de su nariz.

Los renos pronto remontaron el vuelo y Rodolfo condujo al trineo a cada una de las chimeneas. Esa terrible noche ni la lluvia, ni los truenos, ni la nieve pudieron detenerlo porque su gran nariz roja iluminaba todo el camino y así Santa consiguió entregar todos regalos la noche de Navidad, gracias al esfuerzo y a la colaboración de Rodolfo porque si no hubiera sido por él, los niños estarían sin regalos hasta ahora.

Y así fue como se convirtió en el reno más querido por todos, esa gran nariz que un día lo hizo sentir tan mal, hoy era la envidia de todos en el mundo de los renos. Y desde ese momento, todas las Navidades, Rodolfo trabaja junto a Santa Claus, y es respetado y admirado por el resto de su manada ... Rodolfo es el héroe de la Navidad.


4 comentarios:

  1. ojala que nuestro querido rudolf guie a nuestro santa claus hacia todos los hogares del mundo llevando regalos para todos y sobre todo deposite en cada chimenea muchas bendiciones para todos.

    me encanto el cuento de reno amiga,un fuerte abrazo!!!!!

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  2. Yo tambien tengo un amigo rodolfo igualito que el reno ...jajajajajajajajajajajaja

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  3. que lindo rodolfo ... ayudó mucho a Santa :)

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