lunes, 17 de diciembre de 2012

UNA BOLITA DE NAVIDAD

Érase una vez una bolita de color fucsia, que no era una bola cualquiera. Se trataba de "UNA BOLITA DE NAVIDAD", de las que se cuelgan en el árbol navideño.

Como todos los años, tenía un sitio fijo, que era en la parte baja del árbol, junto a las bolitas de color verde y azul. Y, como todos los años, siempre se quejaba, porque creía que en ese sitio no se la veía bien. Era muy presumida y quería que todos la mirasen. Le molestaba mucho que otros adornos la tapasen. En cambio quería las luces más cerca para brillar más. Pensaba que a todos los demás adornos se les veía mucho mejor que a ella. Y tenía especial envidia a la estrella que se colocaba en la cima del árbol. Muchas veces soñaba con que se había convertido en una estrella y ocupaba el sitio que ella creía que era el mejor. Por eso, todas las navidades se sentía infeliz, y no disfrutaba de estas fiestas tan especiales.

Un año se cumplió su deseo y por arte de magia, ¡se convirtió en una estrella!. Se miró en un espejo y no se lo podía creer. ¡Qué bien se sentía! Llegó el día de poner el árbol. Los niños empezaron a colocar los adornos de abajo a arriba. Ella se quedó en la caja hasta que llegaron los padres porque ellos no llegaban a lo alto, y no le gustó ser la última. Cuando la subieron notó un poco de vértigo. Además se sintió muy sola pues no tenía nadie con quien jugar ni hablar.

Pensó que no era tan divertido ser una estrella, se lo pasaba mejor cuando era una bolita de navidad. Y deseó volver a ser como antes. Se puso a llorar y de repente se despertó.

Todo había sido un sueño, y se quedó muy contenta al ver que seguía como todo como antes. Y desde aquel día no tuvo envidia de los demás, y disfrutó mucho de las navidades.

martes, 11 de diciembre de 2012

LA DAMA Y EL VAGABUNDO

Reina, una cachorro cocker spaniel, llega a su hogar en Navidad como un regalo muy especial de Jaimito a su esposa Linda , aparentemente, ella es lo que necesitaban para finalmente ser una familia completa.

Reina vive su vida completamente feliz hasta que algo cambia en su ideal vida: Linda queda embarazada y ya nada es como antes. Pero eventualmente todo vuelve a la normalidad. Esto es hasta que Jaimito y Linda tienen que irse de viaje dejando a su bebé a cargo de la tía Sara.
La tía Sara es una amante de los gatos, ellla esdueña de dos gatos siameses, que le harán la vida imposible a Reina y tratará de ponerle un bozal a la pobre perrita, ella huirá a la calle y así es como se encuentra con el perro callejero Golfo con quien vivirá una serie de aventuras que la cambiarán para siempre, aprende un poco de como ve la vida el perro callejero hasta que termina en la perrera por una travesura.

Al salir de la perrera ella desconfía de Golfo pero recupera su confianza en él cuando el perro callejero mata a una rata que amenazaba la salud del bebé. La tía Sara, escandalizada, llama al perrero que se lleva a Golfo, pero Jock y Triste amigos de Reina y Golfo lo salvan.

Cuando regresa a la casa, Golfo es adoptado por Jaimito y Linda quienes al enterarse de la gran hazaña que tuvo el perro al salvar a su bebé y que además fue injustamente fue castigado, deciden que viva con ellos de ahora en adelante.

Golfo y Reina se enamoran y casan, teniendo varios pequeños muy parecidos a Reina y uno, muy travieso, igual al padre.

jueves, 6 de diciembre de 2012

LA VERDAD SOBRE PAPÁ NOEL

Hace muchos años, muchos años, en vísperas de una navidad, al escritor del editor de un importante diario llego la carta de una niña llamada virginia, que decía:

--Querido editor: soy una nena de ocho años. Algunos de mis amiguitos me dicen que papa Noel no existe, pero mi papa dice que, si sale en el diario es cierto. Por favor, díganme la verdad, ¿existe Papá Noel?

El editor contestó así: --Virginia: yo no creo que tus amiguitos están equivocados. Ellos han sido afectados por la incredulidad de estos tiempos. No creen más que en lo que ven sus ojos .Piensan que aquello que sus pequeñas mentes no pueden comprender, no existe. Todas las mentes, Virginia, sean de adultos o de niños, son pequeñas. En nuestro vasto universo el hombre es un simple insecto, una hormiga cuya inteligencia no resiste la comparación con el mundo limitado que la rodea (…). Si, Virginia, Papá Noel existe. Su existencia es tan real como el amor, la generosidad y la devoción, y tú sabes que estas abundan y dan gozo y belleza a la vida.

¡Qué sombrío sería el mundo sin Papá Noel! No existiría la fe ingenua, infantil; no habría romance ni poesía para hacernos tolerable la existencia. No tendríamos más gozo que el de los sentidos… La eterna luz con la que la infancia ilumina al mundo e extinguiría. ¡Como no creer en Papá Noel! Aunque no lo veamos, ¿esto qué prueba? Nadie ve a Papá Noel.
Pero es que hay cosas muy reales en el mundo que ni los niños ni los adultos ven. ¿Has visto alguna vez a las hadas danzando en el césped? Por supuesto que no, pero eso no prueba que que no estén allí. Nadie puede concebir o siquiera imaginar toda las maravillas invisibles que existen en el mundo.
Tú puedes romper el sonajero de un bebé y descubrir qué es lo que produce el sonido, pero el mundo que no vemos tiene un velo que lo cubre, un velo que ni el hombre más fuerte puede descorrer. Solo la fe, el amor, la fantasía, el romance y la poesía pueden descorrer esa cortina y permitirnos ver el cuadro de belleza sobrenatural y gloria que está más allá de nuestros sentidos. ¿Es todo ello real? Ah, Virginia, no hay en este mundo nada mas real y permanente que esa trascendencia.

¡Que no existe Papá Noel! Gracias a dios, él vive y vivirá por siempre, mil años después de nuestro tiempo, el continuara alegrando con su espíritu el corazón de los niños…

lunes, 3 de diciembre de 2012

EL HORMIGUERO TRISTE

Pepito era una hormiguita que estaba muy triste porque se acercaba la navidad y en su hormiguero (su casa) su familia no tenía comida suficiente y habían hormiguitas enfermas. Más aún que en navidad hacía mucho frío y ellos nunca habían comido panetón y chocolate. Pepito pensaba y pensaba de qué forma podía conseguir alimento para que esa navidad sea diferente.

Entonces Pepito pensó que era hora de hacer un cambio. ¿Pero cómo? Hasta el momento, cada hormiguita salía sola a buscar comida y siempre encontraban comida insuficiente para todos. Pepito entonces, recordó haber leído un libro que enseñaba que “la unión hace la fuerza”. Entonces Pepito reunió a todos y les dijo: “Amiguitos, ya sé cuál ha sido nuestro error” Hemos estado trabajando separados y no hemos trabajado en equipo.

Entonces Pepito se convirtió en el líder y las hormiguitas estuvieron de acuerdo en hacer las cosas en equipo. Al día siguiente (ya era 23 de Diciembre y aún no tenía los recursos suficientes para celebrar la navidad como ellas querían) salieron todas a buscar en lugares en los cuales nunca habían buscado. Entonces de pronto, vieron a lo lejos una ciudad. La hormiguita más pequeña del equipo dijo: “¡Miren, una ciudad grande!, seguro que allí hay comida suficiente para celebrar la navidad“. Entonces se acercaron a ver si encontraban algo qué comer y ¡oh sorpresa! Encontraron una casa muy bonita en donde al parecer vivía una familia millonaria.

Entonces las homiguitas rápidamente supieron que en esa casa sí encontrarían bastante comida. Rápidamente fueron a la cocina y encontraron a un grupo de cocineros preparando el lechón, el pavo y otros manjares. Entonces las hormiguitas aprovecharon y cogieron los pequeños pedazos de comida que dejan caer los cocineros. Así llevaron mucha comida al hormiguero (su casa) y pasaron una bonita navidad. Pero el mejor regalo que tuvieron no fue tanto la comida sino el hecho de que apartir de ese día aprendieron a trabajar en equipo y ser más eficientes así.