lunes, 18 de octubre de 2021

COMPARTIR ...

Hace unos 6 meses, mi vecino me pidió la contraseña de Internet.

Se lo di porque no me cuesta nada y porque me llevo bien con él. 

Ayer, volvía a casa y él estaba en la puerta. Me detuve y hablé un poco como de costumbre, cuando me dijo felizmente que ahora tiene Netflix. 

Luego, bromeando, dije:
-"He estado trabajando duro, apenas tengo tiempo para mirar televisión, pero es genial ... ¿Me prestas la contraseña para ver algunos programas?".

Entonces su esposa, que estaba regando su jardín dijo:
-"No podemos dárselo, porque yo soy quien paga y no se puede compartir".

¡Reinó un silencio total!

El hombre se disculpó en voz baja y le dije que no había problema. 

Seguimos hablando de otras cosas y finalmente entré en mi casa. 

Poco después, la esposa de mi vecino salió a llamarlo, luciendo nerviosa, diciendo que la televisión no estaba funcionando. Entró y yo miré por la ventana. Después de unos minutos, él y su esposa vinieron a llamarme y me dijeron que la red no funcionaba, que la contraseña no ingresó ... 

Los miré y les dije:
-"Cambié la contraseña, porque yo soy quien paga y no es para compartir".

La esposa se puso roja e intentó discutir y le dije:
-"Señora, yo tengo mi internet y usted tiene su Netflix, todo está bien y todos están felices".

Se volvieron y cerraron la puerta. Nunca me volvieron a hablar.

La lección que aprendí que aprendí ese día fue:

- La amistad tiene que ser recíproca.
- El amor tiene que ser recíproco.
- El afecto tiene que ser recíproco.

De ahora en adelante, tengo la intención de devolver silencio con silencio, ausencias con ausencias, afecto con afecto, amistad con amistad y lealtad con lealtad. No más vivir sentimientos unidireccionales. 

¡Los sentimientos tienen que ser bidireccionales!

sábado, 9 de octubre de 2021

SERÁS FELIZ CUANDO TE CANSES ...

-"¿Cuándo conseguiré ser feliz?", preguntó una mujer insatisfecha a la más anciana del valle.

-"Cuando te canses", respondió la anciana sin pensarlo mientras continuaba arando su huerto.

La mujer la miró muy sorprendida, sin comprender sus palabras ...

-"Cuando te canses de preocuparte por el mañana.

Cuando te canses de compararte con otros", prosiguió la anciana, sonriéndole con simpatía.

"Cuando te canses de recordar lo que pasó, lo que se fue de tu vida y lo que pudo haber sido.

Cuando te canses de querer ser diferente, de mirar con lupa lo que te falta.

Cuando te canses de resistirte, de batallar contigo misma y empieces a seguir los deseos de tu alma para dejar de sentirte frustrada", asintió.

"Igual que la semilla se abre paso con fuerza a través de la tierra, cuando te canses nacerá en tu interior una decisión inquebrantable: La de ELEGIR SER FELIZ POR ENCIMA DE CUALQUIER OTRA POSIBILIDAD, como la semilla elige la vida".

jueves, 7 de octubre de 2021

TRABAJAR A CONCIENCIA

Un hombre tenía una pequeña barca que se encontraba siempre amarrada al muelle del lago.

Ya no se veía atractiva por lo que decidió contratar a un hombre del pueblo para que la pintara.

El hombre accedió y ambos convinieron el precio del trabajo incluyendo materiales, por lo que el hombre trajo consigo brochas, pintura, y todos los materiales necesarios y comenzó a pintar la barca de un precioso y llamativo color brillante.

Mientras pintaba, se dio cuenta de que la pintura se filtraba por el fondo de la barca, así que la revisó cuidadosamente y descubrió que había un pequeño orificio que hacía que la pintura se filtrara, por lo que decidió repararlo.
Cuando el hombre terminó su trabajo, recogió sus cosas, cobró su dinero y regresó al pueblo.

Al día siguiente, el propietario del barco se acercó a la casa del pintor para entregarle un nuevo cheque de una atractiva suma.

El pintor quedó sorprendido y le dijo:
-"Pero si usted ya me pagó ayer en efectivo por el trabajo que le hice, ¿No lo recuerda?"

-"Efectivamente, le pagué por la pintura de la barca, que por cierto quedó muy bien".

 Sin embargo hay algo más … Cuando le pedí que pintara la barca, olvidé mencionarle el orificio que tenía desde hacía tiempo. Así que el dinero que le traigo no es por el trabajo de pintura, sino por arreglar la fuga.

-"Bueno, sí, la reparé, pero era algo tan pequeño que no quise ni cobrarle ¿Está usted seguro que me está pagando esta enorme cantidad por algo tan pequeño?"

-"Mi querido amigo, permítame explicarle ... Cuando el barco se secó, mis hijos lo vieron tan flamante que decidieron salir de pesca. Yo no estaba en casa en aquel momento. Cuando regresé, me di cuenta que habían salido en la barca, y me angustié muchísimo, pues recordé la fuga y que había olvidado darle a usted instrucciones de que la reparara ... Pero ellos no lo sabían!.

Usted no puede imaginar el alivio y la alegría que sentí cuando los vi regresar sanos y salvos. 
Los abracé emocionado y fui rápidamente a revisar la barca. Fue entonces cuando me di cuenta de que usted lo había reparado.

¿Se da cuenta de lo que hizo, sin proponérselo? ¡Usted salvó la vida de mis hijos!
No tendría dinero suficiente para pagarle su iniciativa de haber reparado ese pequeño orificio. Y esa buena acción por algo aparentemente tan insignificante por lo que no quiso cobrarme, evitó una tragedia, por lo que le ruego que acepte esto como una muestra de mi gratitud".