jueves, 1 de diciembre de 2016

LA ESTRELLA DE CLARA

La noche en que nació el niño Jesús en un pesebre de Belén, todos los pastores de la zona acudieron a hacerle regalos. Unos le llevaban ovejitas, para que su lana pudiera abrigarle. Otros, leña, para mantener vivo el fuego que alumbraba y calentaba el pesebre. Y otros pastores llevaban grandes ramos de flores par adornar el portal.

 Pero había una pastorcita, Clara, que era muy pobre y no tenía nada que llevar. Ni oveja, ni leña ni flores. Le daba tanta vergüenza presentarse sin nada ante el niño Jesús, que decidió no ir.

Se apoyó en el pozo de su casa y comenzó a llorar. Entonces, vio una estrella muy brillante en el fondo del pozo. Era el reflejo de una estrella que alumbraba con fuerza el cielo. Clara no lo pensó dos veces: tiró el cubo al pozo y recogió el reflejo de la estrella. Su cubo, lleno de agua, mostraba la estrella brillar, y ella pensó que sería un fantástico regalo para el niño Jesús.

Así que Clara fue hacia el portal de Belén muy contenta, con su estrella reflejada en el cubo de madera. De vez en cuando la miraba, a ver si seguía ahí. Caminaba deprisa, para no perder su estrella.

Al llegar al pesebre, le mostró el cubo al niño Jesús, pero la estrella... ya no estaba. El tejado del pesebre tapaba el cielo, y la estrella ya no se reflejaba. Sin embargo, el niño Dios sonrió.

Clara se puso a llorar muy apenada, y de pronto, una de sus lágrimas comenzó a brillar con mucha fuerza. Se desprendió de su rostro y, transformada en estrella, se elevó hasta lo más alto del cielo.

Era la estrella más brillante de todas. la más hermosa. Gracias a esta estrella, el resto de habitantes supieron encontrar el lugar donde el niño Jesús acababa de nacer. Desde entonces, en todos los belenes y en los árboles de Navidad, se coloca una estrella, que hace recordar la historia de Clara, la pastorcita que sin tener nada, le regaló al niño Jesús lo más hermoso: Su AMOR.

lunes, 31 de octubre de 2016

LA BRUJA MALA SUERTE

Suerte era el nombre de una bruja malvada y caprichosa. Tanto daño hacía con sus hechizos, que todos temían que “la Mala Suerte” pasara siquiera cerca de sus casas. Constantemente trataban de esconderse de ella, ocultándose en cualquier lugar.

Pero una noche, un joven decidió salir a su encuentro. Cuando la bruja lo vio llegar tan decidido y valiente, le preguntó sorprendida:

- ¿A dónde vas tan tarde, joven? ¿Cómo es que no tienes miedo?

Es que voy en busca de una bruja. La llaman la Buena Suerte- respondió el muchacho.

- Te equivocas- dijo la bruja- Yo soy esa bruja, aunque me llaman la Mala Suerte. Esa que dices no existe.

- Ah, claro que existe. Simplemente no eres tú. Será otra bruja con un nombre parecido. Suerte era una bruja solitaria, y como buena bruja solitaria estaba segura de que no había ninguna otra bruja en toda la comarca, y menos aún con su mismo nombre.

Así que insistió. - Entonces tienes que estar buscándome a mí, a la Mala Suerte.

- Que noooo -respondió obstinado el joven- ¿Has oído alguna vez que alguien busque a la Mala Suerte? ¡Claro que no! Te repito que yo busco a la Buena Suerte.

La bruja se molestó un poco, pero segura como estaba de que se trataba de ella, decidió investigar un poco.

- ¿La has visto alguna vez? ¿Cómo la vas a reconocer? - preguntó.

- No la he visto nunca, pero será fácil reconocerla. Dicen que hace cosas buenas.

- Yo puedo hacer cosas buenas- respondió la bruja-. ¡Mira! Y al decir eso, convirtió una piedra en una sabrosísima manzana, y se la ofreció al joven.

- No es solo eso. La Buena Suerte protege a los que la encuentran.

- ¡Pero yo también! - protestó la bruja, al tiempo que golpeaba el hombro del joven para apartar un escorpión que estaba a punto de clavarle su aguijón. Así siguieron hablando durante toda la noche. A cada cosa que comentaba el joven, la bruja trataba de convencerlo de que era a ella a quien buscaba.

Cuando llegó la hora de separarse, el joven dijo. - Casi me has convencido, pero hay una cosa más. La Buena Suerte siempre espera a los que la buscan.

- ¡Yo también lo haré! Vuelve mañana a buscarme - se despidió la bruja.

Y aunque la bruja siguió haciendo de las suyas, cada noche volvía a esperar al joven. A veces cambiaba de sitio, o de forma, o de ánimo, o de color, pero siempre estaba allí, esperando al joven. Y a quienes se atrevan a salir a buscarla, para quienes ha reservado sus mejores cuidados y regalos.

Pedro Pablo Sacristán

viernes, 14 de octubre de 2016

¿QUÉ ES EL AMOR?

Le preguntó una niña de 5 años a su hermano mayor.

Y él le respondió:

"El amor, es cuando tu me robas cada día mi trozo de chocolate del almuerzo y aún así yo sigo dejándolo para ti en el mismo sitio todos los días ... sin llorar"

lunes, 12 de septiembre de 2016

DIFERENCIA ENTRE "ME GUSTAS" y "TE AMO"

¿Cuál es la diferencia entre "ME GUSTAS" y "TE AMO".

De esta forma tan bella respondió el Buda:

"Cuando te gusta una flor, sólo la arrancas. Pero cuando amas una flor, le riegas agua todos los días."

Aquel que entiende esto, entiende la vida ...

viernes, 2 de septiembre de 2016

BAJOS RECURSOS

Un chico de bajos recursos le propuso matrimonio a una mujer rica...

Ella le dijo: “Lo que tu ganas en un mes yo lo gasto en un día... por qué perder mi tiempo con un pobre diablo, si lo que quiero es un hombre que me dé dinero y lujos... Olvídate de mí y consigue a alguien de tu clase.”

Diez años después por giros del destino se encontraron en un centro comercial.

Ella le dijo: “Me casé con un maravilloso hombre inteligente que me da lo que yo quiera, porque gana 15,700 dólares al mes; hice bien en rechazarte porque de otro modo estaría barriendo calles contigo.”

El joven sonrió con lágrimas en los ojos y la felicitó.

El esposo de la chica se arrimó y le dijo educadamente: “Buenas tardes señor Carter, veo que ya conoce a mi esposa... cariño te presento al señor Carter, él es mi jefe, con el cual he estado trabajando el proyecto de 100 millones de dólares...”

Quedó tan sorprendida que no fue capaz de responder.

El señor Carter dijo: “Fue un placer saludarlos, pero debo irme por trabajo, feliz tarde.

Cuando se fue, ella le preguntó al esposo: “¿En serio es tu jefe?”

-Sí cariño, cuentan que una vez una chica lo humilló, menospreció y discriminó por ser pobre… desde entonces trabajó muy duro y a pesar de que ahora es un magnate multimillonario es muy humilde, sencillo, formal, serio y servicial... tiene una gran esposa que lo adora y lo apoya desde que no tenía nada...

lunes, 4 de julio de 2016

LA TAZA DE TÉ

Hace mucho tiempo un joven muchacho, deseoso de aprender nuevos conocimientos, acudió al viejo maestro con la esperanza de que lo tomase como discípulo.

El viejo sabio tras escuchar las palabras del muchacho, decidió aceptarlo como alumno y enseñarle todos sus conocimientos.

“Muchacho, ven mañana al despuntar el alba y recibirás tu primera enseñanza”.

Y así lo hizo el muchacho. En cuanto el sol empezó a asomarse por el horizonte, el joven discípulo se presentó en la casa de su maestro.

“Ven muchacho”, le dijo el sabio. “Tomemos una taza de té”.

Puso delante del joven una taza y empezó a servir el té . Sin embargo, en vez de pararse cuando la taza estaba llena, siguió vertiendo el líquido hasta que la tetera quedó completamente vacía.

El muchacho se quedó sorprendido ante la situación que acaba de ver, pero por respeto a su maestro no quiso decirle nada.

“Por hoy ya hemos acabado”, le dijo el maestro.

“Ya puedes volver a tu casa. Mañana te espero a la misma hora que canta el gallo”.

Al día siguiente el joven discípulo se presentó en casa de su maestro con la ilusión de que ese día empezasen las enseñanzas. Sin embargo el viejo le sentó de nuevo a la mesa y le puso la taza de té delante llenándola hasta que la tetera quedó completamente vacía.

Y así pasó un mes.

Un día, el joven alumno reunió fuerzas y se animó a preguntarle al maestro cuándo empezarían las enseñanzas.

“Muchacho”, le dijo el sabio. Hace un mes que empezamos con las lecciones.

“¿Cómo es posible?”, preguntó el joven.
“Desde hace un mes lo único que hago es sentarme y ver como se derrama el té de la taza”.

“Al igual que la taza, estás lleno de opiniones y especulaciones. ¿Cómo vas a aprender si no empiezas por vaciar tu taza?”, respondió el viejo sabio.

viernes, 3 de junio de 2016

NACIÓ UNA FLOR



Eran dos jóvenes que vivían de espaldas uno al otro. En medio de ellos nació una flor.

Una flor hermosa, única. Contemplando la flor nació el encuentro... Mirándose se olvidaron de contemplar la flor ... La flor murió.

Al cabo de un tiempo, cansado el uno del otro, se preguntaron por qué y cómo se habían encontrado... Cuando observaron la flor muerta, murió igualmente su encuentro.

Raúl Berzosa

martes, 26 de abril de 2016

NO CAMBIES

Durante años fui un neurótico. Era un ser angustiado, deprimido y egoísta. Y todo el mundo insistía en decirme que cambiara. Y no dejaban de recordarme lo neurótico que yo era. Y yo me ofendía, aunque estaba de acuerdo con ellos, y deseaba cambiar, pero no acababa de conseguirlo por mucho que lo intentara.

Lo peor era que mi mejor amigo tampoco dejaba de recordarme lo neurótico que yo estaba. Y también insistía en la necesidad de que yo cambiara. Y también con él estaba de acuerdo, y no podía sentirme ofendido con él. De manera que me sentía impotente y como atrapado.

Pero un día me dijo:
«No cambies. Sigue siendo tal como eres. En realidad no importa que cambies o dejes de cambiar. Yo te quiero tal como eres y no puedo dejar de quererte».

Aquellas palabras sonaron en mis oídos como música:
«No cambies. No cambies. No cambies... Te quiero...».

Entonces me tranquilicé. Y me sentí vivo. Y, ¡Oh, maravilla!, cambié.

Ahora sé que en realidad no podía cambiar hasta encontrar a alguien que me quisiera, prescindiendo de que cambiara o dejara de cambiar.

Anthony de Melo

viernes, 1 de abril de 2016

EL ESPANTAPÁJAROS

-Debes de estar cansado de permanecer inmóvil en este solitario campo- dije en día a un espantapájaros.

-La dicha de asustar es profunda y duradera; nunca me cansa- me dijo.

Tras un minuto de reflexión, le dije:
-Es verdad; pues yo también he conocido esa dicha.

-Sólo quienes están rellenos de paja pueden conocerla -me dijo.

Entonces, me alejé del espantapájaros, sin saber si me había elogiado o minimizado.

Transcurrió un año, durante el cual el espantapájaros se convirtió en filósofo. Y cuando volví a pasar junto a él, vi que dos cuervos habían anidado bajo su sombrero.

Gibrán Khalil Gibrán