viernes, 22 de junio de 2012

CORRER RIESGOS

Dos semillas están juntas en la tierra sembrada.

La primera semilla dijo: “¡Quiero crecer! Quiero que mis raíces lleguen muy abajo en el suelo y que mis retoños rompan la corteza de la tierra que tengo arriba... Quiero desplegar mis tiernos brotes como banderas para anunciar la llegada de la primavera... Quiero sentir el calor del sol en mi cara y la bendición del rocío matinal en mis pétalos!”.

Y entonces creció.

La segunda semilla dijo: “Tengo miedo. Si dejo que mis raíces vayan hacia abajo, no sé qué encontraré en la oscuridad. Si me abro y camino a través del suelo duro por sobre mí puedo dañar mis delicados retoños... ¿y si dejo que mis brotes se abran y una serpiente trata de comerlos? Además, si abriera mis pimpollos, tal vez un niño pequeño me arranque del suelo. No, me conviene esperar hasta que sea seguro”.

Y entonces esperó.

Un ave que andaba dando vueltas por el lugar en busca de comida, encontró a la semilla que esperaba y enseguida se la tragó.

4 comentarios:

  1. No te imaginas lo bien que me cae la historia en este momento, no la conocía y me ha hecho muchísimo bien. A veces tenemos que arriesgarnos para avanzar.

    Besos.

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  2. Un bonito relato que nos lleva a la reflexión.....en esta vida hay que aventurarse si se quiere conseguir algo que queremos.Besotes

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  3. La vida siempre nos da oportunidades, pero solo recompensa a aquel que las toma, la persona que decide arriesgar, por que la vida se trata de eso, caminar a ciegas, lo importante es no tener miedo de caerse o de lo que puede haber más adelante del camino, sino solo disfrutar y seguir adelante.
    Saludos! :)

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  4. El que no arriesga no gana!
    muy bueno!! :)

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